Alerta sanitaria en dos centros de Secundaria

Sanidad activa el protocolo por un caso sospechoso de meningitis y trata a 180 contactos

Jesús Lopera (Ingesa) y Nabila Benzina en una comparecencia conjunta./archivo

La Consejería de Sanidad actuó de inmediato tras detectar un posible caso de meningitis en un miembro de la comunidad educativa. Cerca de 180 personas han recibido profilaxis antibiótica como medida preventiva

La mañana del viernes se movió más rápido de lo habitual en la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales. En cuanto llegó la notificación de un posible caso de meningitis en un miembro de la comunidad educativa, el protocolo se puso en marcha sin esperar al resultado de los análisis. Nada de esperas ni dudas: actuación inmediata.

El Servicio de Epidemiología se lanzó a lo que tocaba, el rastreo de contactos. Y la cifra impresiona: unas 180 personas —entre alumnado y profesorado de dos centros de Secundaria de Ceuta— que, de una forma u otra, pudieron haber tenido un contacto estrecho con el caso sospechoso. A todas ellas se les administró la profilaxis antibiótica recomendada. Sin dramatismos, pero sin perder tiempo. La idea es clara: cortar cualquier posibilidad de transmisión antes de que pueda siquiera plantearse.

Mientras tanto, los equipos de Sanidad mantuvieron un flujo constante de información con los centros educativos y las familias. Mensajes claros, sin tecnicismos innecesarios, explicando qué se había hecho, por qué y qué recomendaciones seguir. El objetivo: que nadie se quede con dudas y que la comunidad educativa pueda respirar con algo más de calma.

En esta operación han trabajado codo con codo la Consejería, la Dirección Territorial de INGESA, la Dirección Provincial de Educación y el Colegio de Farmacéuticos. Un engranaje que, según recalcan, ha funcionado con la coordinación necesaria para situaciones así. Y el mensaje que quieren dejar claro es sencillo: no hay indicios de riesgo más allá de los contactos ya identificados y tratados.

Sanidad insiste en que se trata de un caso sospechoso, no confirmado, aunque el protocolo aplicado es exactamente el mismo. Y pide evitar alarmas innecesarias. La prevención ya está hecha, los pasos marcados por los profesionales se han seguido al pie de la letra y, por ahora, no hay motivos para pensar en un escenario más grave.