El SMC denuncia el recorte silencioso en las extras médicas desde hace más de 15 años
Esta anomalía retributiva, que lejos de ser una situación puntual o local, se traduce en que los facultativos perciben menos que enfermeros y técnicos sanitarios, pese a su mayor responsabilidad y carga asistencial, lo que evidencia un trato discriminatorio sostenido hacia el colectivo médico en todo el Estado. Además, no se trata únicamente de una desigualdad comparativa, ya que las pagas extraordinarias del personal médico llevan recortadas de manera estructural desde hace más de quince años, consolidando así una doble injusticia que ninguna administración ha corregido hasta la fecha
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) se hace eco de los datos recientemente publicados que revelan una situación tan insólita como inaceptable: los médicos del sistema sanitario español, en el conjunto del Estado, perciben en sus pagas extraordinarias una cuantía inferior a la de otros colectivos sanitarios, como enfermeros y técnicos. Esta circunstancia, lejos de ser puntual o nueva, se arrastra desde hace más de quince años y representa una doble anomalía retributiva que las distintas administraciones no han corregido: no solo se cobra menos que otras categorías, sino que además las pagas extraordinarias del colectivo médico están recortadas de forma estructural desde hace más de una década y media.
Desde el SMC se considera que esta desigualdad constituye un agravio sostenido hacia el colectivo médico, cuyas funciones, responsabilidad y carga asistencial son fundamentales para el funcionamiento del sistema de salud pública. La comparación entre categorías profesionales pone de manifiesto que los facultativos, pese a su nivel de exigencia y dedicación, ocupan el último lugar en términos de reconocimiento económico en este concepto salarial concreto.
Esta situación no afecta únicamente a Ceuta, sino que es generalizada en todo el territorio nacional. Los médicos llevan más de tres lustros soportando este trato discriminatorio, que atenta contra la equidad interna del sistema y alimenta la desmotivación profesional. Mientras se habla de reforzar la sanidad pública, aunque eso no pase, se mantiene un modelo retributivo que margina precisamente a quienes sostienen el núcleo de la atención sanitaria.
La institución exige una revisión urgente y profunda de las tablas salariales vinculadas a las pagas extraordinarias, así como un compromiso claro por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y del resto de administraciones competentes para corregir de forma inmediata esta situación. No se puede seguir permitiendo que la profesión médica, pilar básico del sistema, siga siendo tratada con este nivel de indiferencia institucional.
Los médicos no pueden continuar siendo los peor retribuidos en un sistema que depende directamente de su preparación, su entrega y su disponibilidad. La ciudadanía debe conocer esta realidad, porque está en juego la sostenibilidad del propio sistema sanitario. El reconocimiento profesional no puede quedarse en palabras; debe expresarse también en hechos, y uno de ellos es la justicia salarial.