Sanidad

La paciente es diabética y, por tanto, grupo de riesgo

Un médico se niega a atender en Urgencias a una paciente de riesgo remitida por Atención Primaria

Edificio de Urgencias del hospital universitario (C.A.)
photo_camera Edificio de Urgencias del hospital universitario (C.A.)
Una enfermera advirtió a la paciente de que no sería atendida por el especialista.

Fue este martes. Una paciente de mediana edad acudió al servicio de Urgencias del hospital universitario con el documento de remisión de un profesional de Atención Primaria.

En el volante del médico generalista se especifica la posibilidad de que exista una rotura en los huesos del pie derecho y se solicita la valoración urgente de un especialista.

La paciente presenta dolor e inflamación del tarso y tobillo que aumenta al apoyar el pie y caminar. El confinamiento y la suspensión de consultas y otras pruebas durante el momento más crítico de la pandemia disuadieron a la mujer de acudir con anterioridad al hospital. Optó por continuar con el tratamiento que se le había prescrito inicialmente en su centro de salud. Pero que no había tenido los efectos deseados.   

La paciente es diabética y pertenece a un grupo vulnerable que necesita de una atención especial por las complicaciones que se puedan derivar de cualquier otro problema de salud. Es obvio que las personas con diabetes tienen una serie de limitaciones y ante una patología de tipo óseo un riesgo mayor de fractura.f74c476e-44cd-4f67-8f53-ab8d32e79174

Este martes, la mujer, llegó al área de urgencias del hospital y fue llamada a la sala de triaje donde por un sanitario fue evaluada como paciente que presentaba una situación de urgencia con riesgo vital (color amarillo). Recibió la pegatina y debía esperar para pasar a la consulta 5 de Urgencias y ser atendida por el traumatólogo.

Para sorpresa de la paciente, llegado su turno el especialista no apareció. Sólo una enfermera le comunicó que el médico no le iba a ver ni a valorar minimizando su estado. Y así fue.

La mujer dejó el área de Urgencias sin ser diagnosticada y ha denunciado públicamente los hechos.

La inaceptable actitud de este traumatólogo del Ingesa, de no querer asistir a una enferma diabética, es como poco un atentado al derecho a la protección de la salud que todos los ciudadanos tienen reconocido en la Constitución Española. Su decisión además de desentenderse de una paciente con esta patología sólo viene a empañar la imagen del hospital ceutí y del funcionamiento del sistema sanitario de la ciudad en detrimento de otros compañeros que destacan por su profesionalidad.0c244d38-ffd9-4885-b8a8-76031f77c459

El Ingesa debe tomar buena nota de la actuación caprichosa y negligente de este especialista.

   

           

   

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