La UCI del Hospital Universitario refuerza su capacidad asistencial para pacientes oncológicos y cardíacos

El Área Sanitaria de Ceuta avanza con nuevos dispositivos y técnicas avanzadas

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Ceuta continúa consolidando su desarrollo asistencial mediante la incorporación progresiva de nuevas técnicas y dispositivos orientados a mejorar la atención a pacientes con patologías complejas, especialmente en los ámbitos oncológico, hematológico y cardiológico. En este contexto, uno de los avances más relevantes ha sido la implantación de los desfibriladores automáticos implantables (DAI), dispositivos de alta complejidad que combinan la función de marcapasos con la capacidad de detectar y tratar arritmias malignas potencialmente letales.

Tal y como explica el jefe del Servicio, Juan Carlos Díaz Monrové, “estos dispositivos permiten actuar de forma inmediata ante episodios de riesgo, aplicando terapias antiarrítmicas y, en caso necesario, realizando una desfibrilación que restablece el ritmo cardíaco normal”. Esto, continúa el especialista, “evita situaciones de muerte súbita”. La posibilidad de implantar estos dispositivos en el propio centro supone un avance significativo, al reducir los tiempos de espera y evitar desplazamientos a otros hospitales, lo que facilita un acceso más ágil a un tratamiento que, en muchos casos, resulta determinante para la supervivencia del paciente.

Administración de reservorios

Junto a este avance, la UCI ha consolidado el uso de reservorios subcutáneos permanentes implantados de forma habitual desde hace aproximadamente dos años. “Estos sistemas resultan esenciales para la administración de tratamientos de quimioterapia en pacientes oncológicos, ya que permiten un acceso venoso seguro y duradero, especialmente en aquellos casos en los que las venas periféricas no toleran adecuadamente terapias de alta intensidad”, subraya Díaz Monrové. Su utilización facilita no solo la eficacia del tratamiento, sino también una mayor comodidad para el paciente, al evitar punciones repetidas y reducir complicaciones asociadas.

La UCI mantiene, además, una estrecha colaboración con otros servicios hospitalarios como Hematología y Medicina Interna, donde estos dispositivos también son necesarios en determinados procedimientos, como trasplantes de médula ósea o tratamientos quimioterápicos específicos en patologías hematológicas. En este contexto, se emplean distintos tipos de reservorios, incluidos modelos biportales, que permiten adaptar la técnica a las necesidades clínicas concretas de cada paciente. Asimismo, estos dispositivos se implantan en pacientes con accesos venosos periféricos muy limitados, contribuyendo a garantizar la continuidad asistencial en situaciones de especial complejidad.

Formación por parte de Enfermería en reservorios de acceso braquial

Como parte de su evolución, la unidad trabaja en la ampliación de su cartera de servicios mediante la implantación de reservorios de acceso braquial, una técnica menos invasiva que presenta importantes ventajas, especialmente en pacientes con cáncer de mama. Para ello, el equipo de Enfermería ha recibido formación específica en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, con el objetivo de incorporar este procedimiento en la unidad de accesos venosos en las próximas semanas. Este tipo de reservorio permite reducir efectos secundarios, mejorar la tolerancia al tratamiento y ofrecer una alternativa más cómoda y segura para determinados perfiles de pacientes.

La UCI dispone además de tecnología de última generación que contribuye a mejorar la precisión y seguridad de los procedimientos. Entre estos recursos destaca el arco radiológico utilizado en la implantación de dispositivos como marcapasos, reservorios y desfibriladores automáticos implantables, que permite una visualización óptima durante la intervención y facilita un control exhaustivo en tiempo real. Este equipamiento representa un elemento clave para garantizar la calidad asistencial y optimizar los resultados clínicos.

En términos de actividad, desde junio de 2024 se han implantado en torno a 120 reservorios, manteniendo como prioridad la reducción de los tiempos de espera. La organización del servicio permite que, una vez recibida la solicitud por parte de especialidades como Oncología, Hematología o Medicina Interna, se contacte con el paciente de forma inmediata para programar el procedimiento en el menor plazo posible, siempre en coordinación con sus citas médicas y disponibilidad. Cabe destacar que estos dispositivos pueden ser utilizados desde el mismo momento de su implantación, lo que facilita el inicio rápido de los tratamientos.

La unidad también ha incorporado técnicas quirúrgicas orientadas a mejorar el resultado estético y minimizar complicaciones. Entre ellas, la sutura intradérmica permite reducir la visibilidad de la cicatriz y disminuir el riesgo de infección, un aspecto especialmente valorado por los pacientes. En aquellos casos en los que es necesario retirar el reservorio tras la finalización del tratamiento o la recuperación del paciente, se emplea una técnica quirúrgica específica que permite eliminar la cicatriz previa y evitar la superposición de marcas, favoreciendo un resultado más limpio desde el punto de vista estético.

En conjunto, estas actuaciones reflejan el compromiso de INGESA, concretamente de la UCI del Hospital Universitario de Ceuta, con la innovación, la mejora continua y la atención centrada en el paciente.