Seguridad

muchos ceutíes residentes vivieron el atentado de vacaciones fuera de la ciudad

El presidente de la Casa de Ceuta en Barcelona: "Nos han golpeado, pero seguimos aquí"

casa de ceuta en barcelona rafael corral
photo_camera Corral recibe un premio concedido a la Casa de Ceuta por el Ayuntamiento barcelonés (BARNACEUTA,BLOGSPOT.COM.ES)

La colonia de ceutíes residentes en Barcelona se ha sumado al dolor provocado por los terribles atentados cometidos ayer en Cataluña. El presidente de la Casa de Ceuta en la Ciudad Condal, Rafael Corral, defiende la necesidad de no sucumbir al miedo.

“Ellos no han golpeado, pero deben saber que seguimos estando aquí”. El presidente de la Casa de Ceuta en Barcelona, Rafael Corral, ha vivido las últimas horas la quiebra de la cotidianeidad de una ciudad angustiada por el terrible atentado que sacudió su tranquilidad ayer jueves. “Esto no puede detener nuestra vida, no nos puede dejar en casa y, de hecho, esta mañana ya se podía ver a gente paseando por Las Ramblas”, explica.

Corral cree que la sociedad española, y la ceutí en particular, dado su marcado carácter multicultural, no se verá afectada en su cohesión por los atentados que han golpeado a Cataluña. “Todos sabemos cómo son los que han hecho esto: esto no tiene que ver ni con culturas ni con religiones; gente buena y mala hay en todas partes”, sostiene.

El ceutí recuerda el atentado de 1987 que ETA perpetró en el Hipercor de Barcelona (“mi familia y yo teníamos previsto ir allí ese día, pero, al final, por una cosas y otras no fuimos”) para establecer un parangón entre ambas tragedias. “Lo que ha pasado es algo que ya vivimos con lo de Hipercor –evoca el presidente de la Casa de Ceuta- La sensación es muy parecida, el dolor durará muchos años y los asesinos también, como entonces, son gente que tratan de imponer una ideología absurda: pero hay que hacerles frente”.

Una buena parte de los ceutíes residentes en Barcelona han sido sorprendidos por el brutal ataque disfrutando de sus vacaciones de verano fuera de la ciudad. Pese a ello, Corral lograba conversar con algunos de ellos e intercambiar impresiones.

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