Seguridad

juicio en la audiencia nacional

Un testigo afirma que dos presuntos yihadistas detenidos en Ceuta hablaban de "hacer algo aquí"

Abdelilah C.B., alias “Stielike”, marroquí de 37 años, y de Icham A. M., ceutí de 36, fueron detenidos en Ceuta en enero de 2017 por su presunta militancia en la organización terrorista Daesh. La Fiscalía solicita para ambos penas de 20 años de prisión.

El juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra dos presuntos yihadistas detenidos en Ceuta en enero de 2017 ha comenzado este miércoles con la declaración de un testigo protegido. El hombre ha asegurado en la sala que los procesados almacenaban armas en un garaje y que mantenían reuniones en las que planteaban la posibilidad de “hacer algo aquí”, en referencia a Ceuta.

La denominada “Operación Jabato” permitió la detención el 13 de enero del pasado año de Abdelilah C.B., alias “Stielike”, marroquí de 37 años, y de Icham A. M., ceutí de 36, por su presunta militancia en la organización terrorista Daesh. La Fiscalía solicita para ambos penas de 20 años de prisión.

El testigo, que ha declarado desde una sala distinta a la que ocupaban los acusados, ha afirmado haber visto varias armas en el garaje de Arcos Quebrados en los que los procesados organizaban reuniones, arsenal que, según ha sostenido, fue proporcionada a ambos por “gente de Marruecos”.

En su declaración, el testigo ha explicado que decidió denunciar a los acusados, a los que conocía por traficar con drogas junto a ellos, cuando advirtió que sus conversaciones derivaban hacia el terrorismo yihadista y que durante sus encuentros veían vídeos donde se registraban “matanzas”.

La Fiscalía mantiene que los procesados formaban parte desde 2011 de un grupo que solía reunirse en la zona de Arcos Quebrados para hablar y ensalzar los actos terroristas cometidos por Daesh en distintos puntos del mundo. El grupo, según detalla el fiscal, manejaba un fusil de asalto HK, dos machetes y un cuchillo que fueron encontrados por la Guardia Civil en un agujero practicado en un descampado

A su vez, los investigadores policiales aseguran que en uno de sus encuentros los reunidos llegaron a celebrar como modelo a seguir los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París.

Durante el juicio, los acusados han negado conocerse entre sí y han rechazado que hubiesen participado en reunión alguna en la que se hablara de terrorismo. También han afirmado que jamás almacenaron armas.