Sábado. 16.02.2019 |
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F.M.A.L. TIENE A SUS ESPALDAS UN AMPLIO HISTORIAL DE DELITOS COMUNES

El detenido en El Príncipe, que en 2006 tiroteó a dos policías, usó sus estancias en la cárcel para adoctrinar a otros presos

F.M.A.L., de 44 años, está acusado de adoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo yihadista, una actividad que habría iniciado tras su radicalización en prisión.

El detenido en El Príncipe, que en 2006 tiroteó a dos policías, usó sus estancias en la cárcel para adoctrinar a otros presos

F.M.A.L., el hombre de 44 años que esta mañana ha sido detenido en la calle San Daniel de El Príncipe por su presunta vinculación a actividades terroristas, era una viejo conocido de la Policía. Con un amplio historial delictivo a sus espaldas, en marzo de 2006 tiroteó a dos agentes de la Policía Nacional. Once años más tarde, disparó contra un vecino al que acusó de colaborar con las fuerzas de seguridad.

El arrestado, cuyo domicilio ha sido registrado, está acusado de la presunta comisión de un delito de adoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo yihadista. Los investigadores lo califican como “referente” del radicalismo en la ciudad.

En 2001, ingresó en prisión, donde se inició en las ideas yihadistas al contacto con internos afines al islamismo radical. Según detalla la Policía, desde entonces no ha cejado en su labor  de adoctrinamiento y captación en su paso intermitente por diferentes cárceles españolas. A F.M.A.L. le constan delitos anteriores por tenencia ilícita de armas, robo con violencia y delitos contra la salud pública.

En su última detención en 2017 por tentativa de homicidio, se le encontró un dispositivo que albergaba cientos de vídeos sobre la yihad violenta y cánticos yihadistas. Este material le servía para su auto-adoctrinamiento al tiempo que lo compartía como herramienta al servicio del aparato propagandístico de Daesh.

Durante sus periodos de encarcelamiento se aprovechaba de los presos sin recursos económicos a los que ofrecía dinero si se dejaban barba, leían el Corán y cumplían sus órdenes.  La precariedad en la que vivían muchos reclusos era para el detenido el caldo de cultivo idóneo para la captación de adeptos a su causa.

Tras quedar en libertad en diciembre del año pasado y regresar a Ceuta, F.M.A.L. prosiguió con sus actividades delictivas intentando captar a jóvenes para su integración en Daesh.

El detenido hacía uso de los cánticos de llamamiento a la yihad o “anasheed“, que reproducía a gran volumen en su casa y en sus desplazamientos en vehículo. Con un marcado aspecto salafista radical, amenazaba a las personas por su orientación sexual y a aquellas mujeres a las que no consideraba debidamente tapadas.

Los investigadores constatan cómo la agresividad del detenido se incrementaba con cada una de sus estancias en prisión. Según la Policía, su perfil coincide con el de otros individuos que, tras experimentar un proceso de radicalización yihadista en prisión, han cometidos atentados terroristas al terminar su condena.

La operación que han realizado investigadores de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, en colaboración con la Brigada Provincial de Información de Ceuta, ha contado con la colaboración de Europol y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. La investigación se ha desarrollado bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción Número 1 y la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

El detenido en El Príncipe, que en 2006 tiroteó a dos policías, usó sus estancias en la cárcel para adoctrinar a otros presos
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