Candela Ayala, la voz joven del Rocío: "Quiero estar a la altura de los pregoneros que me han precedido"
Candela Ayala será la encargada de pronunciar este sábado el VI Pregón Infantil de la Hermandad del Rocío de Ceuta, una cita que, con apenas unos años de recorrido, ha logrado consolidarse como un acto imprescindible dentro del calendario de cultos y actividades de la filial ceutí. Su designación no ha sido fruto del azar. Candela es una de esas "semillas" que la Hermandad ha visto germinar desde sus primeros pasos. Una niña nacida en un hogar de fervor rociero, donde la devoción por la Blanca Paloma se respira, se canta y se transmite de generación en generación.
A sus 13 años, esta joven hermana afronta el reto con ilusión y humildad. "Me sentí muy nerviosa, pero también con mucha ilusión. No me lo esperaba para nada", confiesa entre sonrisas tímidas. Reconoce que los nervios han estado presentes desde el primer momento, sobre todo al tener que compaginar la preparación del texto con sus responsabilidades escolares. "Al principio me agobiaba un poco por los exámenes, pero cuando me fui soltando, las palabras empezaron a salir solas", explica con una madurez que sorprende por su corta edad.
Candela prefiere no desvelar el contenido exacto del pregón —“eso no te lo voy a contar”, responde con una mezcla de picardía y complicidad—, pero sí anticipa que en él ha volcado sus propias vivencias, tanto las que ha experimentado en primera persona como las que le han sido relatadas por sus padres. "Hablaré de mi primer año de romería, del que no me acuerdo, pero sí de lo que me han contado, y también de experiencias más recientes", adelanta. En sus palabras no faltarán recuerdos compartidos con amigos y familiares, porque, como ella misma afirma, "ellos también forman parte de mi historia con la Hermandad".
La devoción de Candela por la Virgen del Rocío es profunda, íntima, casi cotidiana. "Es alguien con quien hablo todos los días, a quien le cuento cosas y a la que le pido", asegura con la naturalidad de quien ha sido educada en la fe desde la cuna. Esa cercanía con la Virgen, ese vínculo emocional que ha tejido desde pequeña, es precisamente lo que espera transmitir en su alocución: una fe sentida, auténtica, viva.
Candela es plenamente consciente del papel que representa como pregonera infantil. Sabe que su voz simboliza algo más que un relevo generacional. “Nosotros no solo somos el futuro, también somos el presente de la Hermandad”, afirma con convicción. Por eso, siente que los jóvenes deben asumir la responsabilidad de mantener vivas las tradiciones que les han sido legadas por sus mayores. Una reflexión cargada de madurez que no eclipsa, sin embargo, la frescura propia de su edad.
Su implicación con la Hermandad del Rocío va más allá de este pregón. Participa activamente en la vida de la cofradía y no descarta seguir los pasos de su padre, Eduardo Ayala, quien formó parte de la Junta de Gobierno y fue Hermano Mayor entre 2018 y 2023. "Me gustaría tener un papel importante en la Hermandad algún día, ¿por qué no?", afirma con timidez, pero también con la determinación de quien siente ese anhelo como parte de su identidad.
Este año, la romería tendrá para Candela un significado especial, aunque ella misma reconoce que "todas las romerías son diferentes y todas son especiales, porque siempre pasan cosas nuevas y conoces a gente distinta".
Sobre sus expectativas ante el pregón, responde con humildad: "Espero estar a la altura de los pregoneros infantiles anteriores. Soy la sexta en darlo, y me gustaría hacerlo bien". Y aunque aún le queda mucho camino por recorrer, no descarta, en un futuro, convertirse en pregonera oficial de la Romería. "Tendría que verme preparada. Cuando pasen unos añitos, quizá", responde entre risas, dejando entrever que los sueños, cuando se alimentan con fe y vocación, siempre encuentran su momento.
Candela Ayala no solo representa la continuidad generacional de la Hermandad del Rocío de Ceuta, simboliza también la fuerza con la que las nuevas voces, cargadas de fe y sentimiento, se abren paso en la tradición. Candela es el fruto del trabajo de sus mayores, de abuelos y padres, y de cómo una devoción puede heredarse. Candela es ejemplo y lo que su figura hoy representa es la razón de ser de su Hermandad. Su intervención promete emocionar, conectar y recordar que el Rocío también se escribe con letras nuevas y voces jóvenes, pero cargadas de autenticidad.