La cara oculta del Edificio Primavera: una escombrera improvisada que indigna a los vecinos de Zurrón

Zona de escombros en la parte trasera del Edificio Primavera / E.A.
La zona trasera del inmueble se ha convertido en un vertedero incontrolado donde se acumulan restos de obras, basura y muebles abandonados. Los residentes denuncian la falta de limpieza y la escasa conciencia ciudadana

Lo que debería ser un espacio limpio y libre de residuos se ha transformado en un punto negro de acumulación de desechos en Ceuta. Los vecinos de la zona baja de Zurrón, concretamente en la parte trasera del Edificio Primavera, denuncian la proliferación de escombros, muebles viejos y desperdicios que han convertido el lugar en una escombrera a cielo abierto. 

Zona de escombros en la parte trasera del Edificio Primavera / E.A.

Restos de obras, colchones inservibles, sillones viejos e incluso basura desperdigada que se amontona en estas zonas poco transitadas, pero cada vez más notoria por su estado de abandono. Los residentes, hartos de convivir con esta situación, aseguran que el problema no solo radica en la falta de una recogida regular, sino también en la dejadez de quienes arrojan allí sus desechos sin reparo. 

Zona de escombros en la parte trasera del Edificio Primavera / E.A.

"Parece que algunos piensan que este es un vertedero oficial. Dejan sofás, maderas y todo tipo de trastos sin ningún miramiento", lamenta un vecino de la zona. Otro residente añade que, pese a que la acumulación de residuos ha sido denunciada en reiteradas ocasiones, la solución sigue sin llegar. "Está otra vez como un gran basurero no sé quién se dedica a tirar todas las basuras y muebles desechables que tienen”, expone con indignación otra vecina de este edificio.

A pesar de la indignación vecinal, la situación no parece mejorar. Según los afectados, la Ciudad no interviene "mucho" para erradicar el problema, y la falta de civismo de algunos ciudadanos perpetúa la acumulación de basura. Los vecinos exigen acciones inmediatas y recuerdan que la solución no pasa solo por una recogida más frecuente, sino por la concienciación de quienes siguen utilizando este espacio como un vertedero improvisado.