Ceuta arranca 2026 con un mercado del automóvil condicionado por el desplome del diésel por debajo del 5%
Las matriculaciones de turismos y todoterrenos en enero reflejan estabilidad, pero evidencian el freno a los vehículos electrificados y la dependencia de operaciones cerradas a finales de 2025
El mercado de la automoción en Ceuta ha iniciado el año 2026 con un comportamiento contenido en las matriculaciones de turismos y todoterrenos, según los datos oficiales correspondientes al mes de enero, elaborados a partir de la información de la DGT. La evolución del mercado ceutí se enmarca en una tendencia general de crecimiento moderado, muy influida por factores coyunturales y por la ausencia de incentivos a la compra.
Desde el sector se destaca que el ligero avance registrado en el inicio del año no responde a un aumento real de la demanda, sino a la matriculación de operaciones cerradas en diciembre, así como al mayor peso del canal de alquiladores, que ha tenido un comportamiento superior al inicialmente previsto. Esta circunstancia también ha tenido reflejo en Ceuta, donde el mercado mantiene cifras estables, pero sin generar una cartera sólida de pedidos para los próximos meses.
Uno de los datos más significativos del arranque de 2026 es la evolución de las motorizaciones. El diésel continúa su caída y ya se sitúa por debajo del 5% de cuota, confirmando un cambio estructural en el mercado. Sin embargo, este avance hacia modelos más sostenibles se está viendo ralentizado por la no activación del Plan Auto+ y por la desaparición de la deducción del 15% en el IRPF para la compra de vehículos eléctricos, factores que están frenando decisiones de compra tanto en Ceuta como en el resto del país.
Las asociaciones del sector coinciden en señalar que el mercado necesita certezas y no anuncios, ya que el retraso en la puesta en marcha de las ayudas está generando un parón comercial visible desde el propio mes de enero. En el caso de Ceuta, esta situación adquiere especial relevancia, al tratarse de un mercado de menor volumen, donde cualquier distorsión normativa tiene un impacto inmediato en las matriculaciones.
Pese a este contexto, el sector confía en que la activación de medidas de apoyo con carácter retroactivo permita reactivar la demanda y consolidar la transición hacia la electromovilidad, una tendencia que ya es estructural y que resulta clave para la renovación del parque móvil en Ceuta a lo largo de 2026.