Ceuta honra al teniente Jacinto Ruiz en un emotivo y solemne homenaje
La Ciudad, como cada 2 de mayo, ha conmemorado al héroe ceutí de la Guerra de la Independencia con una misa, acto militar y desfile patriótico en el Paseo del Revellín
Ceuta ha rendido este viernes 2 de mayo un sentido homenaje al teniente de Infantería Jacinto Ruiz, ilustre hijo de la ciudad y figura destacada en la Guerra de la Independencia. Como cada año, los actos conmemorativos han comenzado a las 11:00 horas con una misa en la Iglesia de San Francisco, situada en la céntrica Plaza de los Reyes. La ceremonia religiosa ha contado con la asistencia de autoridades locales, entre ellas el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas; la consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco; y la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, entre otros representantes institucionales.
Finalizada la misa, alrededor de las 11:45 horas, se ha celebrado el tradicional acto militar en la plaza que lleva el nombre del teniente Ruiz. Este espacio, símbolo de la memoria histórica ceutí, ha acogido un solemne tributo en el que el grupo de Regulares ha desempeñado un papel protagonista. Durante la ceremonia, se han depositado dos coronas de laurel al pie del monolito que recuerda al teniente, como gesto de reconocimiento a su entrega y sacrificio.
El presidente Juan Vivas ha participado personalmente en este momento simbólico, acompañado por el resto de autoridades presentes. El acto ha concluido con la interpretación del himno nacional y un desfile militar que ha recorrido el Paseo del Revellín, congregando a numerosos ciudadanos y visitantes en un ambiente de respeto, emoción y orgullo patriótico.
Jacinto Ruiz, nacido en Ceuta, es recordado por su heroico papel en los sucesos del 2 de mayo de 1808, cuando, a pesar de hallarse enfermo, se unió a los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde en la defensa del parque de Artillería de Monteleón, en Madrid. Gravemente herido en combate, logró recuperarse parcialmente y continuó luchando por la independencia de España. Su vida, marcada por el valor y la determinación, concluyó en 1809, pero su legado perdura como símbolo del coraje español frente a la invasión napoleónica.
Este homenaje anual refuerza el compromiso de Ceuta con la preservación de su historia y la figura de uno de sus hijos más insignes, que aún hoy inspira a generaciones con su ejemplo de patriotismo y entrega.