Ceuta inaugura el primer Punto Violeta en una empresa privada: la Escuela de Baile María José Lesmes
La iniciativa, impulsada por la Delegación del Gobierno, refuerza la red de espacios seguros contra la violencia machista en la ciudad
Ceuta da un paso más en la lucha contra la violencia de género con la inauguración del primer Punto Violeta en una empresa privada. El nuevo espacio se ha puesto en marcha este viernes en la Escuela de Baile María José Lesmes que desde ahora se convierte también en un referente de información, orientación y acompañamiento frente a cualquier forma de violencia machista.
El acto ha contado con la presencia de la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, la jefa de la Unidad de Violencia de Género, Livia Rosales, y la propia María José Lesmes. Un gesto simbólico, pero también práctico, que amplía la red de Puntos Violeta en Ceuta, integrando por primera vez al ámbito privado en esta estrategia de prevención y detección temprana.
Un Punto Violeta es un espacio visible y cercano donde cualquier persona puede recibir información básica sobre cómo actuar ante una situación de violencia machista, conocer los recursos disponibles —como el 016, los servicios policiales, sociales, sanitarios y judiciales— y encontrar una primera orientación en un entorno de confianza, facilitando la derivación a recursos especializados.
Durante la inauguración, Cristina Pérez subrayó el valor simbólico y social de esta implantación. “Hoy lo que nos ocupa es el tema de la implantación del punto violeta, que no viene más que a significar la defensa y la lucha contra la violencia de género”, señaló, destacando además la idoneidad del lugar elegido: “Y qué mejor sitio que esta institución, porque es una institución para los islas ceutíes, para difundir esa defensa de la mujer, para decirle a las mujeres que no están solas, que tienen un punto de referencia en este sitio donde vienen muchas tardes a bailar, a socializar, a ayudárselas unas a las otras”.
La delegada insistió en la importancia de la detección de conductas que pueden derivar en situaciones de violencia, más allá de la agresión física. “Hay muchos tipos de violencia, y lo que les va a ayudar es a detectar esas conductas que queremos abolir, que queremos luchar contra ellas”, afirmó, agradeciendo expresamente a la academia haber solicitado la participación de la Unidad de Violencia de Género y confiando en que la iniciativa sirva de ejemplo: “Espero que cunda el ejemplo y sean muchas más las empresas que se sumen a esta iniciativa”.
Desde la escuela, María José Lesmes explicó que la decisión nace de una convicción profunda. “Somos una escuela de baile donde el 99% de alumnos son mujeres. Entonces, es un punto de encuentro, de crecimiento, de cuidado”, afirmó, defendiendo el espacio como “un sitio seguro, libre, respetuoso para todas”. Para Lesmes, la cultura y la educación juegan un papel esencial: “Creemos que en una cultura la violencia no tiene cabida y no podemos mirar a otro lado. El escuchar, el arropar, el proteger, el cuidar, es también educar”.
En ese contexto, vinculó el flamenco —eje central de la academia— con valores de igualdad y dignidad. “El flamenco nace de la verdad, de la resistencia, y tiene grandes valores como la igualdad, la dignidad y el respeto. Bailar es un acto de valentía y cuidarnos es un acto de amor incondicional y colectivo”, subrayó.
Por su parte, Livia Rosales puso el acento en que la implantación de un Punto Violeta no es un gesto puntual, sino el inicio de un trabajo continuo. “Poner un punto violeta no implica solo decir que somos punto violeta y ya lo tenemos todo hecho. Ahora es cuando realmente empieza el trabajo”, explicó, detallando que la academia ya ha recibido formación por parte de la Delegación del Gobierno. “A partir de ahí hay que dar formaciones a los alumnos y alumnas, estar pendientes y trabajar todo el tema de la igualdad y la violencia”.
Rosales recordó que la lucha contra la violencia machista es una seña de identidad de la Delegación del Gobierno y valoró especialmente que el sector privado dé un paso al frente. “Que empresas privadas digan que también quieren acabar con este problema, a nosotras nos encanta poder ayudar y darles las herramientas necesarias”, afirmó, sumándose al deseo de que más entidades se incorporen a la red.
Actualmente, la red de Puntos Violeta en Ceuta cuenta con dos espacios privados —una farmacia y esta academia de baile— y varios puntos públicos, entre ellos la Universidad, la Administración General del Estado, Muface, la Delegación del Gobierno y la Seguridad Social, así como otros servicios con atención directa al público.