Sociedad

Un estudio de EAPN revela los elevados índices de pobreza que se registran en la ciudad

La vida sin vacaciones

Gráfico del índice de riesgo de pobreza y/o exclusión social (INFORME "EL ESTADO DE LA POBREZA", DE EAPN)
photo_cameraGráfico del índice de riesgo de pobreza y/o exclusión social (INFORME "EL ESTADO DE LA POBREZA", DE EAPN)

En el año 2018, 41.970 ceutíes se encontraban en España en riesgo de pobreza y/o exclusión social, esto es, un 49,3% de la población, la proporción más elevada de todo el país.

13.401 personas padecen en Ceuta privación material severa. Esta condición viene definida por las dificultades en el acceso a bienes y servicios que registra cada hogar.

Más de la mitad de los ceutíes no puede permitirse una semana de vacaciones al año. Disfrutar de una comida de carne, pollo o pescado cada dos días no está al alcance del 12,7%. Ese mismo porcentaje de personas no tiene la posibilidad de mantener su vivienda a una temperatura adecuada ni la de adquirir un automóvil. El 64,6% carece de la capacidad de hacer frente a gastos imprevistos. Los retrasos en el pago de los gastos de la vivienda son una realidad cotidiana para el 27%. Casi un tercio de la población reconoce que llega a final de mes con mucha dificultad.

Este cuadro socioeconómico de Ceuta es el que dibuja el informe “Estudio de la pobreza: seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2018”, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN).

En el año 2018, 12.188.288 personas se encontraban en España en riesgo de pobreza y/o exclusión social, esto es, un 26,1% de la población española. El porcentaje en la ciudad se elevó hasta el 49,3%, lo que en términos absolutos supone que 41.970 ceutíes comparten esta situación de marginalidad. Esta proporción es la más elevada de cuantas se registran en el país.

El indicador AROPE, que mide la pobreza y la exclusión social, encuentra sus  tasas más bajas en el País Vasco y Navarra (12,1% y 12,6% respectivamente) y las más altas, tras Ceuta, en Extremadura (44,6%) y Andalucía (38,2%).

Mientras en el conjunto de España se ha vivido en los últimos años una progresiva reducción de este indicador, que el año pasado alcanzó su nivel más bajo desde 2011, en Ceuta el comportamiento ha sido el opuesto. El AROPE registrado en 2008 para la ciudad era 5,9 puntos inferior al del pasado año.

Otro de los criterios empleados para evaluar la situación socioeconómica de la población es aquél que considera la baja intensidad de trabajo por hogar (BITH), una magnitud referida a aquellos hogares cuyos miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20% de su potencial de trabajo durante el año. En Ceuta, más de un tercio (34,6%) de los hogares, que suman 24.633 personas de entre 0 y 59 años, pueden ser considerados bajo este epígrafe.

Los pensionistas ceutíes también se ven amenazados por el azote de la pobreza. Un 28,2% del total de las pensiones, esto es, 2.428, se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. El 9,4% (805 pensiones) cabe considerarlas propias de una situación de pobreza severa.

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