El número de beneficiarios de la Dependencia alcanza su mayor cifra histórica y las prestaciones en entornos de proximidad rozan ya el 60%
Derechos Sociales ha publicado este viernes los datos del Panel del SAAD correspondientes al primer trimestre de 2026 y ha puesto en valor la tendencia ya consolidada que muestran las cifras sobre una mejora en todos los indicadores de gestión y atención
El ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha presentado este viernes la primera entrega del Panel del SAAD de 2026, correspondiente al primer trimestre del año, donde se analiza la evolución de los principales indicadores del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia. Este panel continúa la tendencia hacía la mejora de todos los indicadores de gestión y atención: el sistema coge velocidad en su capacidad de atención, la lista de espera se reduce de forma sostenida, la atención es más personalizada y más de la mitad de las prestaciones son de base comunitaria.
En este primer trimestre del año, el número de personas con prestación efectiva vuelve a alcanzar un nuevo máximo histórico: 1.655.446 personas. Este dato refleja que el número de personas que ya se encuentran recibiendo una prestación crece al 9,8% interanual, con un aumento de 148.284 personas respecto a marzo de 2025. Este crecimiento, además, se encuentra por encima del crecimiento de las solicitudes, que es del 7,3%, lo que simboliza que, en un contexto de crecimiento constante de solicitudes, la capacidad de atención avanza más rápido que la demanda.
En este sentido, Derechos Sociales indica que es especialmente significativo la aceleración en el ritmo de incorporación de nuevos beneficiarios al sistema. En marzo, el sistema ha incorporado 23.197 nuevas personas con prestación efectiva respecto al mes anterior, frente a las 18.185 personas de la última entrega del panel. Es el mayor incremento mensual registrado. Esto evidencia que el sistema no solo crece, sino que adquiere velocidad en la capacidad de respuesta.
Esta aceleración se produce en un escenario de envejecimiento acelerado y presión creciente de la demanda, pero lejos de tensionarse, demuestra una evolución positiva. El SAAD no solo logra absorber el aumento de solicitudes sino mejorar de forma continuada sus resultados.
De las 2.437.488 prestaciones reconocidas, el 57,2% se despliegan en el entorno comunitario. Solo en el último trimestre, este tipo de prestaciones han crecido en más de 32.000, respondiendo a la demanda de apoyos más personalizados y adaptados a la vida cotidiana.
En este sentido, Derechos Sociales apunta a la reforma de las leyes de Dependencia y Discapacidad como clave para culminar la evolución hacia un sistema de cuidados más flexible y centrado en la persona. Esta reforma permitirá eliminar incompatibilidades entre prestaciones y reforzar servicios esenciales como la asistencia personal y los servicios comunitarios.
La norma, además, ampliará la ayuda en el domicilio, regulará la asistencia personal profesional y reconocerá la teleasistencia como derecho.
Cuidados más cercanos y personalizados
Los datos muestran que la teleasistencia (27%) y la ayuda a domicilio (17%) se consolidan como servicios profesionales habituales, por detrás de la prestación económica por cuidados familiares (31%). Además, han crecido significativamente, reflejando la tendencia hacia la combinación de diferentes apoyos por parte de las personas usuarias.
En cuanto al número de prestaciones por beneficiario, se ha pasado de 1,27 en 2020 a 1,44 en marzo de 2026, lo que supone un crecimiento del 12,3%. Esto refleja un avance hacia un sistema más flexible y centrado en la persona.
Otro recurso clave son los centros de día, que ya representan un 4,6% de las prestaciones y contribuyen a reducir el peso de los entornos institucionales tradicionales.
La lista de espera continúa descendiendo
En este primer trimestre, el SAAD mantiene su tendencia hacia la reducción de la lista de espera. El número de personas en espera se sitúa en 152.249 personas, lo que supone una disminución del 16,6% en un año y una reducción acumulada del 51% desde 2020.
Esta mejora se produce en un contexto de crecimiento continuo de la demanda, lo que refleja el esfuerzo conjunto de las administraciones públicas.
Disminuye el tiempo de tramitación
El tiempo medio de gestión se sitúa en 329 días, mejorando respecto a los 341 días anteriores. Este dato marca el nivel más bajo en dos años y una mejora notable frente a los 421 días registrados en 2021.
Los territorios con mejor desempeño son Ceuta (92 días), Castilla y León (116) y Aragón (129), mientras que los más retrasados son Murcia (553 días), Andalucía (464) y Asturias (375).
Derechos Sociales subraya que reducir los plazos debe ir acompañado de un acceso más justo y adaptado a las necesidades individuales, reforzando prestaciones como la asistencia personal.
Además, destaca el incremento de la financiación: desde 2020, la aportación estatal ha crecido un 150% y se ha triplicado desde 2014, lo que refuerza la sostenibilidad del sistema.