Velada de Semana Santa en la Casa Regional de Ceuta en Melilla con Manuel Rojas
Música cofrade, gastronomía y tertulia en una velada que refuerza los lazos entre Ceuta y Melilla desde la Casa Regional
La Casa Regional de Ceuta en Melilla decidió adelantarse al calendario y poner a sonar la Semana Santa antes de que las primeras procesiones asomen por las calles. Y lo cierto es que la jugada les salió bien. A pesar de coincidir con otros actos cofrades —y con algún traslado que tenía a más de uno pendiente del móvil—, la entidad logró reunir a un público dispuesto a dejarse llevar por el ambiente.
El encargado de abrir la noche fue Antonio González Bernal, tesorero de la Casa, que ejerció de maestro de ceremonias con naturalidad. Entre el público, caras conocidas de la propia entidad: su presidente, el vicepresidente y el vocal de Cultura, que quisieron arropar una iniciativa que, según recalcaron, busca mantener viva la conexión cultural entre Ceuta y Melilla.
Pero el foco se lo llevó Manuel Rojas. El artista sevillano convirtió el salón en un pequeño refugio cofrade, de esos donde la música te coloca directamente en una esquina de Triana o en una plaza de Ceuta esperando que asome un paso. Con sevillanas cofrades, algún giro musical inesperado y una interpretación muy cercana, Rojas consiguió que el público entrara en ese estado entre la nostalgia y la emoción que solo la Semana Santa provoca.
Su voz, cálida y llena de matices, fue hilando estampas andaluzas con guiños a Ceuta y Melilla, recordando que en ambos lados del Estrecho esta celebración tiene un peso especial. Cada tema arrancó aplausos sinceros, de esos que salen cuando la gente se siente parte de lo que está ocurriendo.
La propuesta no se quedó solo en lo musical. La Casa Regional apostó por un formato más completo: convivencia, gastronomía y ese ambiente de tertulia improvisada que surge cuando la gente se siente a gusto. Entre plato y canción, los asistentes fueron construyendo una noche que mezcló tradición y ganas de compartir.
Con esta primera edición de “La Casa Regional de Ceuta suena a Semana Santa”, la entidad suma un punto a su papel como dinamizadora cultural. No fue un gran acto protocolario ni pretendió serlo. Fue, simplemente, una velada bien pensada, bien recibida y que deja claro que aún hay margen para hacer cosas distintas sin perder la esencia.