Sucesos/Tribunales

el hombre asegura a la juez que fue víctima de un secuestro

El extraño caso del ciudadano belga que se encaramó al condensador de un aparato de aire acondicionado

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photo_camera El detenido, encaramado al condensador antes de ser rescatado por los Bomberos (C.A.)

Detenido como presunto autor de un intento de robo, el ciudadano belga rescatado el pasado lunes de un séptimo piso en la fachada del edificio Baeza ha asegurado a la juez que trató de huir de un secuestro.

Los bomberos que auxiliaron el pasado lunes a un hombre encaramado al condensador de un aparato de aire acondicionado estaban lejos de imaginar que, junto al improvisado funambulista, rescataban un misterio que, casi una semana después, se antoja todavía insondable.

El hombre, que fue detenido como presunto autor de un intento de robo, ha declarado esta mañana ante el juzgado. Su rocambolesco testimonio no ha ayudado, sin embargo, ni a la juez responsable del caso ni a los investigadores policiales. Porque, si su intención no era la de perpetrar un robo, ¿qué hacía sentado sobre un estrecho condensador afianzado en la fachada del edificio Baeza a la altura de un séptimo piso?

aire acondicionado belga ladrónEl detenido, un hombre de nacionalidad belga, ha explicado a la juez que, en realidad, su huida a través de la fachada no fue sino el episodio final de un secuestro. Según su testimonio, había sido raptado a causa de la deuda que un amigo suyo mantiene con el propietario de la vivienda junto a la que fue hallado. El hombre ha relatado que permanecía confinado a la espera que el moroso saldara su deuda.

La naturaleza de su reclusión revela, siempre según su versión de los hechos, el talante tolerante y empático de sus secuestradores: quienes le retenían le permitían abandonar la vivienda para cumplir con distintas obligaciones, como la de sacar dinero con el propósito de cargar el móvil a fin de disponer de saldo suficiente con el que llamar a su esposa.

La actitud comprensiva de los raptores no menoscababa, sin embargo, su celo. En cada salida, el hombre era acompañado por quienes le mantenían en cautiverio. Aunque todo permanece todavía a expensas de que las investigaciones arrojen alguna luz sobre el suceso, la policía sí ha podido verificar que las cámaras instaladas en los alrededores del edificio captaron a la víctima del presunto secuestro caminando por la calle junto a otros dos individuos.

El hombre asegura que puso fin a su confinamiento en cuanto encontró la oportunidad: el condensador del aire acondicionado fue la única salida a su alcance, según ha narrado en el juzgado.

Más allá de la declaración del ciudadano belga, la juez ha recabado el testimonio de la mujer del propietario de la vivienda quien, sin embargo, no ha ofrecido ninguna información que permita esclarecer los hechos. La mujer asegura que desconoce el paradero de su marido, de quien se encuentra en trámite de divorcio y sobre cuya actividad profesional no sabe nada. El marido no ha podido ser todavía localizado.

La juez ha decretado la puesta en libertad del detenido, a quien se imputa la presunta comisión de un delito de robo en casa habitada. El hombre habrá de comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.

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