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Fuerzas de la Policía Militar patrullan a pie instalaciones militares del centro

photo_camera Gorgonia roja mediterránea/CEDIDA

La Comandancia General de Ceuta confirma que la medida adoptada se enmarca dentro del Plan Nacional

Las comunidades coralígenas de Ceuta son una de las más espectaculares riquezas de nuestro patrimonio natural. Su conservación constituye uno de las obligaciones más acuciantes que cabe exigir a las autoridades. Pero ahora, en plena batalla contra los vertidos contaminantes que desde hace un mes manchan las aguas y costas ceutíes, la preocupación por el estado de los corales se renueva.

Así lo constata la asociación Septem Nostra-Ecologistas en Acción en el informe elaborado para sostener la denuncia que la pasada semana presentó ante la Fiscalía por la presunta comisión de un delito medioambiental.

La asociación, en colaboración con el Museo del Mar, ha trabajado en la divulgación de una investigación elaborada sobre el coralígeno ceutí con la que se pretende conseguir un modelo que permita explicar cómo los cambios de temperatura pueden incidir en las comunidades de coral. Septem Nostra detalla en su informe cómo estas fluctuaciones térmicas pueden actuar como agentes aceleradores de la polución generada por el crudo. Los contrastes térmicos de las masas de agua que circulan por el litoral ceutí, que pueden alcanzar los 22 grados entre los 20 y los 40 metros de profundidad, propician la disolución del crudo vertido al mar. Este efecto, incrementado por el aumento de la temperatura de las aguas en otoño, tiene como consecuencia la penetración de las sustancias contaminantes en la cadena trófica.

La contaminación continúa siendo uno de los principales factores para entender los cambios que sufre el coralígeno mediterráneo. Los estudios ha permitido determinar la existencia de relevantes impactos que provocan el deterioro de la principal especie de coral asentada en la zona de la bahía norte ceutí: la gorgonia roja mediterránea. 

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