Sucesos/Tribunales

Segunda jornada del juicio contra el profesor del San Agustín

Expresiones como "amor, te quiero, me pongo celoso, eran normales”, según un exalumno del acusado

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photo_camera El acusado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial (C.A.)

Los testigos que han comparecido esta mañana han vuelto a incidir en que la relación con el acusado era de confianza y "como si fuera un familiar". 

Este martes han seguido declarando alumnos del colegio San Agustín en relación con los presuntos abusos a menores por parte del exprofesor del centro A.D.B.

Uno de los testigos, a pregunta de la fiscal, ha respondido que el acusado les hacía fotos en su casa. “Yo se las pediría algunas veces”, ha comentado el estudiante.  

Sobre las expresiones que se leen en los mensajes el testigo ha reconocido que era su manera de hablar entre ellos. Ha manifestado que le hizo masajes en el laboratorio del colegio: “Seria en primero o en segundo de la ESO con unos 15 años”. “A mí en concreto no me depiló nunca”,  ha indicado.

Por su parte la defensa le ha preguntado en el interrogatorio que dejara claro que el acusado no era su profesor en 2017.

Otro de los testigos, alumno del acusado, ha manifestado que lo conoció en el colegio y luego en la cofradía. “Me metí con otros compañeros en Primero de la ESO”. Ha afirmado que por la confianza que tenía con A.D.B. conocía su teléfono móvil.

La fiscal le ha preguntado por una conversación entre el acusado y el testigo donde le dice al acusado: “He hecho una cosa. He follado. Te lo juro. Dios como se mueve, se mueve super bien y me ha dicho que me encanta como follo”. Y que el acusado le preguntó si usó condón.

El testigo defiende que las cosas que le contaba a su profesor era como de trato familiar, no lo veía como profesor. “Sí le hice masajes al acusado, él a mí, no”.

Ha reconocido que el acusado le escribió que las niñas no hacen los masajes bien. Sobre fotos, “me las hice yo, le quité el teléfono y las hice yo”. Ha dicho que le cogía el teléfono al profesor pero no ha sabido decir de dónde”.

Las palabras amor, te quiero, me pongo celoso eran “normales”, ha señalado el alumno. Ha negado que le suministrara condones y que iba a su casa con su hermano”.

Este testigo no recuerda que le hiciera ningún regalo.

Por su parte, la defensa le ha preguntado por los masajes  que se los hizo “en el cuello”.  

Ha manifestado que el hijo de la denunciante era muy abierto, todo lo contrario a lo que manifestó su madre, según su parecer. 

 

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