Sucesos/Tribunales

juicio contra los seis yihadistas ceutíes

El policía que dirigió la investigación explica que aceleró las detenciones porque la célula estaba preparada para atentar

photo_camera Pintada aparecida en el muro del cementerio de Sidi Embarek que los investigadores atribuyen a la célula desarticulada/ ANTONIO SEMPERE

El jefe de los investigadores ha declarado en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional que el grupo ya disponía de las armas necesarias para actuar. El agente ha revelado que la Policía intervino una conversación telefónica en la que el líder del grupo pedía a uno de sus secuaces munición porque les iba a ser necesaria. 

Los seis procesados por integrar la célula yihadista desarticulada en Ceuta en 2015 estaban entrenados para cometer acciones terroristas en España. Así lo ha asegurado este miércoles el jefe de la investigación que permitió la detención de los ceutíes a quienes se identifica como miembros del grupo terrorista. El agente ha declarado en el juicio que se sigue desde ayer martes en la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Según ha afirmado el policía ante el tribunal, los procesados habían habilitado un gimnasio improvisado en la azotea de una vivienda para entrenarse con el propósito de actuar justo después de que se cometieran los atentados perpetrados en París en enero de 2015.

La intervención de una llamada telefónica en la que el presunto líder de la célula, Farid Mohamed Al Lal, advertía a otro miembro del grupo que se aprovisionara de munición porque les iba a resultar necesario apenas uno o dos días después de los atentados en Francia sembró la alarma entre los investigadores. De hecho, la Policía atribuye al grupo las pintadas que con el lema “Lo de Charlie Hebdo es poco, el Estado Islámico está de camino” aparecieron en distintos puntos de Ceuta. Esta fue la razón por la que los responsables de la operación decidieron acelerar las detenciones.

El policía ha descrito ante el tribunal a Farid Mohamed Al Lal como un hombre “inteligente”, “frío” y “calculador”. Bajo su mando, el grupo había conseguido proveerse de armas y tan sólo se encontraba a la espera de encontrar el momento propicio para actuar.

La célula se habría financiado a través del dinero obtenido con la comisión de delitos comunes.

La Audiencia Nacional juzga desde ayer martes y hasta el próximo día 4 a Farid Mohamed Al-Lal y a sus hermanos Yunes y Mohamed, junto a los otros tres presuntos miembros de la célula: los también hermanos Anuar y Reduan Ali Amzal y a Abdel Lah Ahmed.

Comentarios