Sucesos/Tribunales

JUICIO POR EL CRIMEN DE LA MARINA

"¿Por qué iba a matar yo a Tafa?"

juicio tafa sodia
photo_camera El acusado, de pie, responde a las preguntas de su abogado (C.A.)

Mohamed Said H. M., acusado de participar en el asesinato a tiros de un hombre en el Paseo de la Marina en julio de 2013, ha defendido hoy ante el jurado que lo juzga que el día del crimen se encontraba en Tetuán en casa de una hermana. 

 “¿Por qué iba a matar yo a Tafa Sodia?”. Mohamed Said H. M. ha proclamado esta tarde su inocencia ante los miembros del jurado que le juzgan por su presunta participación en el asesinato de Mustafa Ahmed Abdeselam, alias “Tafa Sodia”, el 17 de julio de 2017. La víctima falleció tiroteada de madrugada mientras paseaba junto a su esposa por La Marina.

El acusado, un hombre de 39 años, ha sostenido que a la hora del crimen se encontraba pernoctando en la casa que su hermana tiene en Tetuán. Mohamed ha sido reconocido por la viuda del fallecido, Rachida Abselam Mohamed, como uno de los dos hombres que descerrajaron siete tiros sobre el cuerpo de su marido. El segundo, Anuar Mohamed Hamedi, ya fue condenado el pasado julio por la Audiencia Provincial.

El acusado ha vinculado su identificación como uno de los autores de los disparos con las rencillas existentes entre el entorno de Tafa Sodia y su familia. Según ha detallado, en 2010 fue asaltado por dos individuos armados que le dispararon en las piernas. Los dos presuntos asaltantes, señalados por el acusado, resultaron finalmente absueltos.

En esas fechas fue encarcelado por la comisión de un delito de blanqueo, y, tras salir de prisión, decidió refugiarse en el domicilio de un tío carnal apodado “El Vasco”, quien había huido de El Príncipe tras denunciar a Tafa Sodia como presunto líder de una organización dedicada al narcotráfico.

“El Vasco”, que ha comparecido en la sala en condición de testigo, ha confirmado el relato de su sobrino. “A éste le dispararon por mi culpa”, ha sentenciado mientras señalaba al acusado.

En su declaración, el tío del acusado ha relatado el acoso al que ha sido sometido junto a su familia a causa de las denuncias registradas en la Policía contra Tafa Sodia. Según ha explicado, la pollería que regentaba en El Príncipe fue incendiada en media docena de ocasiones, familiares directos resultaron agredidos y él mismo fue tiroteado hasta en dos ocasiones.

 

En casa de su hermana

La agresión vivida por el acusado le llevó a abandonar el barrio para refugiarse en casa de su tío. El acusado ha explicado que una semana antes del inicio del Ramadán, en el verano de 2013, su tío le anunció que se disponía a viajar a Fuengirola por lo que le instó a trasladarse a la casa de su hermana en Tetuán. Mohamed asegura que un policía nacional también le recomendó que abandonara Ceuta. Fue en Marruecos donde, según el testimonio prestado ante el jurado, se enteró de la muerte de “Tafa Sodia”.

La Fiscalía y las acusaciones han intentado precisar si, tal y como ha mantenido Mohamed Said H.M., el día del asesinato se encontraba efectivamente en Marruecos. El Ministerio Fiscal ha insistido en la falta de congruencia entre el testimonio del acusado en la sala y una declaración anterior sobre la identidad de las personas que le acompañaban la noche en la que se produjeron los hechos.

Mohamed ha insistido en todo momento en que cenó con su familia tetuaní y pasó el rato en un “cíber” charlando con el propietario, a quien conocía. Su relato ha sido confirmado por su hermana, que también ha comparecido como testigo.

Las acusaciones, sin embargo, han incidido en las vacilaciones mostradas por el acusado a la hora de detallar cuándo y cómo conoció la noticia de la muerte de “Tafa Sodia” y en el hecho de que, pese a que en septiembre volvió durante unas horas a Ceuta, su pasaporte no registrara sello alguno.

 

Entrega a la Guardia Civil

Mohamed no volvería a Ceuta, ya para entregarse a la Guardia Civil, hasta octubre de 2016, más de tres años después de cometido el crimen. Éste ha sido uno de los aspectos más controvertidos de su declaración y el objeto de un riguroso escrutinio del Fiscal y las acusaciones.

El acusado ha defendido que no supo que estaba siendo buscado por las fuerzas de seguridad hasta que meses después de cometido el crimen lo leyó en la prensa. Mohamed ha argumentado que demoró la decisión de volver a Ceuta para entregarse por miedo. “Tengo miedo, mi tío y yo aquí somos como la peste; ni siquiera encontré un abogado que quisiera mi caso”, ha argüido en su defensa.

La vista proseguirá mañana jueves con las calificaciones finales de las partes.

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