Sucesos/Tribunales

El fuego ARRASA tres hectáreas

El Seprona confirma que el incendio del Monte Hacho ha sido intencionado

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photo_camera Operarios de la empresa de alumbrado trabajaban en la zona del incendio / ANTONIO SEMPERE

El incendio que arrasó en la tarde del miércoles tres hectáreas de masa arbustiva desde la Fortaleza del Hacho hasta el perímetro de seguridad de petrolífera Ducar ha sido intencionado, según han asegurado a Ceuta Actualidad fuentes del Seprona. Se ha detectado sobre el terreno que el incendio se inicia en cuatro focos al mismo tiempo.

Ello vino a coincidir con la declaración de un testigo, que aseguró a este medio en el lugar del incendio que el mismo se había iniciado junto a cara norte de la fortaleza del Hacho y que vio como tres personas salían corriendo del lugar.

Los responsables del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento están confeccionando el informe de la actuación llevada a cabo, por lo que no han podido precisar el número de litros de agua que se emplearon para sofocar el incendio

Por suerte el Parque de San Amaro no ha sufrido daños, ya que la zona quemada ha sido la zona suboccidental del Monte Hacho y ha arrasado masa arbustiva baja, compuesta por jara, lentiscos, especies propias de ecosistemas de maquia, ha asegurado el presidente de Septem Nostra, José Manuel Pérez Rivera.

Los pocos alcornoques que quedan en la zona han quedado a salvo, asegura el ecologista, que agrega “la masa arbustiva están adaptada, entre comillas, a los incendios, por lo que la recuperación suele ser rápida”.

Ahora lo preocupante es la recuperación de suelo, por “lo que habrá que estudiar las medidas que se puedan adoptar, todo ellos con el objetivo de evitar la desertificación de la zona.

La zona de valor ecológico que ha sufrido daños ha sido la de los pinos, explica Pérez Rivera, que añade que precisamente “el incendio se inicia a los pies de un pino piñonero”.

Las consecuencias del incendio son más paisajísticas que ecológicas, “que también”, asegura Pérez Rivera, que matiza que a diferencia de lo que pasó en el incendio del Monte de la Tortuga, ocurrido hace casi un año, “aquí no quedan rescoldos y no se ha quemado la cobertura vegetal, lo que es el suelo”. El fuego está, por tanto, totalmente extinguido.

El ecologista ha reconocido que en la zona existen muchos residuos, que junto con el viento, hicieron que las llamas se propagaran con mucha rapidez. “Hay que tener en cuenta que en dos horas se quemó la ladera que discurre desde la pared de la Fortaleza hasta el mismo cortafuego de la Ducar”.

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