Sucesos/Tribunales

En los últimos años se han sucedido crímenes en los que los fallecidos eran menores de edad o jóvenes que no habían alcanzado la veintena

Víctimas mortales de la violencia sin haber cumplido los 20

Agentes de la Policía Nacional patrullan por el centro de la ciudad (C.A.)
photo_cameraAgentes de la Policía Nacional patrullan por el centro de la ciudad (C.A.)

La crónica negra de los últimos años muestra un protagonismo preocupante de personas muy jóvenes implicadas en agresiones mortales, ya sea como víctimas o victimarios. 

La crónica negra reciente de Ceuta registra entre sus protagonistas a un buen número de jóvenes que apenas superaron la veintena. La muerte este martes de un chico de 15 años apuñalado en el Polígono Virgen de África alerta de la juventud de muchas de las víctimas de los ataques mortales que se han contabilizado en la ciudad a lo largo de los últimos años.

Hace poco más de dos años, otro joven se veía implicado en un crimen cometido en la misma barriada. En aquella ocasión, el victimario era un muchacho de 19 años que, tras una discusión, asestó una puñalada en el pecho mortal de necesidad a un hombre de 33.

No resulta infrecuente que personas muy jóvenes, algunas de ellas menores de edad, se conviertan en víctimas de sucesos luctuosos en Ceuta. Ni que sus agresores también sean muchachos que apenas alcanzan la adolescencia.

Este fue el caso de Yasin, un chico de 18 años asesinado el 27 de diciembre de 2016 en Los Rosales. La víctima entabló una discusión con un joven de 21 años, conocido como “Patanegra”, que solventó una puñalada mortal que acabó con su vida. El agresor huyó a Marruecos tras el crimen. Un mes después, era detenido por la Policía en la frontera cuando trataba de entrar en Ceuta.

16 años tenía Youssef cuando un disparó segó su vida en El Príncipe. Un pistolero le descerrajó un tiro en un callejón. La Audiencia Provincial condenó a su asesino a 21 años y medio de cárcel. El autor de los disparos tenía 19 años.

Uno de los casos recientes que más alarma generó en la sociedad ceutí fue la muerte a puñaladas de un Ibrahim Arraoui, un turista marroquí de 20 años que fue asaltado en la playa de La Ribera por un grupo de menores de su misma nacionalidad que pretendían atracarle.

El 10 de marzo de 2017, a las cuatro y media de la tarde, Ibrahim caminaba por la playa en compañía de un amigo cuando fue rodeado por un grupo de atracadores. Cuando trataba de defenderse recibió una puñalada. A duras penas, y herido de muerte, logró subir las escaleras que conducen a la calle Independencia, donde cayó fulminado.

En el juicio, el autor material del apuñalamiento fue condenado a una pena de siete años de internamiento en régimen cerrado y tres años más de libertad vigilada. Los otros dos menores que le acompañaban en el momento del crimen recibieron condenas de un año de internamiento y otro en libertad vigilada.

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