Sucesos/Tribunales

La mujer reconoce que temió por su vida

La viuda de Tafa Sodia identifica sin género de duda a "Rambo" como uno de los autores de la muerte de su marido

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photo_camera La viuda de Tafa Sodia ha asegurado que temió por su vida / CRISTIAN MARFIL

La segunda jornada del juicio por la muerte de Tafa Sodia ha girado este martes en torno al testimonio de su viuda, Rachida A.M., testigo presencial del crimen que acabó con la vida de su esposo en julio de 2013 en el Paseo de La Marina. La mujer ha reconocido sin duda a Anuar M.H., alias "Rambo", como uno de los autores de los disparos que causaron la muerte de su marido. 

Era la tercera noche que hacían el paseo por la Marina. "Dejábamos el coche en el aparcamiento de la Gran Vía e íbamos caminando hasta el antiguo hospital de la Cruz Roja", ha iniciado el relato de los hechos acaecidos en contestación a las preguntas del fiscal. A la altura de los Baños Árabes, y cuando estaban delante de un puesto de turrón, Rachida giró la cabeza hacia a la izquierda y comprobó cómo su marido era encañonado por el acusado. “Oí un boom; pensaba que era un petardo", ha explicado. Según su testimonio, se lanzó inmediatamente al suelo porque temió por su vida, ya que pensó que la podían matar también.

Todo fue muy seguido, aunque la testigo ha precisado que primero fue un disparo y que cuando su esposo estaba en el suelo siguieron disparándole. Rachida también ha reconocido que vio la cara de la otra persona que acompañaba al acusado, el que disparó a su esposo de frente. La fiscal le ha insistido para conocer si estaba segura, a lo que ha respondido, en el caso del acusado, que el corte de pelo era otro, que tenía barba y estaba más delgado. La viuda de Tafa Sodia ha respondido a la fiscal que estaba muy cerca de su marido.

 

"Rambo", expulsado de la sala

La testigo fue increpada por el acusado, quién le exigió, alterado, que dijese la verdad. El presidente de la Sala le advirtió que no hiciera comentarios. El rifirrafe continuó y el presidente decidió que el acusado abandonara la Sala. Fueron los únicos momentos de tensión que se vivieron en la jornada.

El altercado llegó incluso a enfrentar dialécticamente a la abogada de la acusación particular y al de la defensa. La primera le había recriminado que estaba haciendo alusión a casos por los que Tafa Sodia no había sido condenado.

Ante las preguntas de la acusación particular, Rachida ha reconocido que temió por su vida, negando que haya vivido en el Príncipe. Casada durante 22 años con Tafa Sodia, ha declarado que su marido ganaba dos mil euros mensuales al dedicarse a la construcción en una empresa de la que recuerda que el encargado se llamaba Enrique.

Contestado a las preguntas de la defensa, la testigo ha reiterado todo lo relatado sobre el acontecer los hechos, y ha agregado que la Policía le enseño muchas fotos en las que reconoció a los asesinos de su esposo. También ha desvelado que sabía por la gente y por los periódicos que se estaba preparando algo para matar a su marido.

Su esposo no le contaba nada para no preocuparla, ha insistido una y otra vez, sobre todo cuando ha sido interrogada por la defensa por la implicación de su marido en la muerte de Kimbi, al igual que sobre que la presunta entrega de 50 millones de pesetas a unos testigos por parte de su esposo o sobre su pertenencia a una organización. Aunque tenía, según dijo, conocimiento de la existencia de malas relaciones con la familia del acusado, los motivos tampoco los conocía. Así como tampoco sabía de otros asuntos relacionados con las actividades de su esposo, ya que, como había dicho, “no me contaba nada”.

Tanto es así, que ha respondido a la defensa que le preguntase todo lo que quisiese sobre su vida y no de la de su marido. Además, Rachida ha dicho que en su casa no sólo entraban los ingresos de 2.000 euros de su esposo, ya que también había que contar los procedentes de dos empresas inmobiliarias que son de su propiedad.

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