162 detenidos en España por violencia en el fútbol: Ceuta queda fuera de la lista
Operaciones en varias provincias, “quedadas” ultras frustradas y material incautado marcan la primera vuelta de la temporada. Ceuta queda al margen de los incidentes
La primera mitad de la temporada 2025-2026 deja un dato que habla por sí solo: 162 personas detenidas por su implicación en incidentes violentos relacionados con el fútbol. No son cifras de un informe frío, sino el resultado de 15 operaciones policiales que han ido desactivando, una a una, peleas pactadas, emboscadas y desplazamientos de grupos ultras por todo el país. En Ceuta, afortunadamente, no se ha registrado ninguna detención vinculada a este tipo de violencia.
Una respuesta firme ante un problema que no desaparece
Los agentes de las Brigadas Provinciales y Locales de Información, coordinados por la Comisaría General de Información, llevan meses siguiendo el rastro de estos grupos radicales. La mayoría de los arrestados son hombres jóvenes —entre 18 y 40 años— con antecedentes y vínculos con facciones ultras de distintas ideologías. A muchos se les acusa de delitos de desórdenes públicos, riñas tumultuarias, lesiones e incluso pertenencia a grupo criminal.
No se trata solo de peleas improvisadas a la salida de un estadio. En muchos casos, las investigaciones han destapado estructuras organizadas, jerarquizadas y con una planificación que nada tiene que ver con el deporte.
Las “quedadas” que nunca llegaron a producirse
Si algo subraya la Policía es el peso de la prevención. Buena parte del trabajo ha consistido en detectar y frenar enfrentamientos antes de que estallaran. Y ahí, la coordinación entre unidades ha sido clave.
Los agentes han seguido desplazamientos de radicales a otras ciudades, han interceptado vehículos sospechosos y han identificado a grupos enteros antes de que pudieran reunirse. En varios dispositivos se incautaron defensas extensibles, bengalas, material pirotécnico y hasta protectores bucales. Objetos que dejan claro que estas citas no eran para animar a ningún equipo.
Uno de los episodios más tensos se vivió el 1 de noviembre en Madrid, antes del Atlético–Sevilla. La intervención policial evitó un choque entre el Frente Atlético y los Biris Norte. En una zona de matorrales cercana, los agentes localizaron material oculto que presuntamente iba a usarse en la agresión.
A finales de mes, en Sevilla, otra operación frenó una “quedada” entre Biris Norte, United Family y Supporters Gol Sur. Catorce detenidos y más material incautado.
La violencia viaja… y también se frena fuera
La colaboración internacional también ha sido determinante. El 28 de noviembre, en Bratislava, la policía eslovaca actuó con información facilitada desde España para evitar un posible enfrentamiento entre los Bukaneros del Rayo Vallecano y los Ultras Slovan. Dos grupos con ideologías opuestas y un historial de choques que podría haber terminado mal.
No solo en la élite: también en categorías inferiores
La violencia no entiende de divisiones. En Talavera de la Reina, durante un partido de categorías inferiores entre el Talavera CF y el CD Careño, un dispositivo reforzado evitó otra pelea entre aficionados radicales de ambos equipos. De nuevo, material preparado para la reyerta.
Tolerancia cero
La Policía Nacional insiste en que su política es clara: tolerancia cero con los comportamientos violentos y extremistas en el deporte. En esta estrategia también participan la Fiscalía General del Estado —a través de la unidad de delitos de odio y discriminación— y LALIGA, que aporta información clave para anticiparse a los movimientos de los grupos ultras.
La temporada sigue, pero el mensaje está lanzado: el fútbol no puede ser excusa para la violencia. Y quienes intentan convertirlo en un campo de batalla se están encontrando con una respuesta cada vez más contundente.