La Cámara conoce de primera mano la tecnología puntera que instalará Templus en el data center
La multinacional tiene previsto que la instalación ceutí esté operativa en un año
La Cámara de Comercio de Ceuta visitó este pasado jueves la sede de Templus en su data Center de Madrid, el más grade de todos los que opera esta empresa internacional, que espera tener en funcionamiento el de Ceuta en mayo del próximo 2026, según ha adelantado su director comercial, Félix de la Fuente. La tecnología puntera que rige este centro de datos de un tamaño considerable con capacidad para albergar datos que consuman hasta 10 Megavatios (MW) y alimentados, como todos los de la compañía con energía renovable en su totalidad. También será así en Ceuta, gracias a la entrada en funcionamiento del cable eléctrico submarino.
Durante la visita pudieron conocer de primera mano la tecnología puntera que rige estos centros tecnológicos en los que se almacenan millones y millones de datos que hacen que funcione la vida en general como la comemos hoy: “Es el sitio donde se generan las nubes, es donde están las aplicaciones que todos tenemos en nuestros móviles, es donde están nuestros bancos, es la casa de toda la vida digital que tenemos en estos momentos los usuarios. Es algo que tiene mucho más impacto de lo que creemos”, ha explicado de la Fuente.
Y para que esos millones y millones de datos estén almacenados y a disposición de un click de ratón o una pulsación con el dedo en la pantalla del teléfono o incluso una orden con la voz, es fundamental garantizar el suministro eléctrico y evitar que los servidores se calienten en exceso. Para mantenerlos en condiciones y bien refrigerados, un data center tiene un complejo sistema de alimentación energética y de refrigeración. En el caso del de Madrid de Templus, tiene capacidad para alimentarse durante 25 minutos a base de baterías, si se va la luz, y varios motores de gasolina generadores, para sustituir el suministro de corriente habitual desde la red. Además de su propio campo de placas solares anexo al centro.
Y se fue la luz, pasó el pasado 28 de abril pasado. Y su centro siguió funcionando con normalidad, excepto que se pusieron en marcha esos motores y hasta que volvió la luz se consumían más de 2000 litros de gasolina cada hora. Eso permitió que algunos de sus clientes, que tienen los datos alojados allí montaran su centro de crisis en las instalaciones del propio Data Center. La buena noticia es que la filosofía de Templus es la de ofrecer el mismo nivel de calidad y de servicios en todos sus centros:
“El cliente de Templus de cualquier data center tenga los mismos niveles de calidad de servicio en Ceuta, en Málaga, en Sevilla en cualquiera de nuestras geografías”, explica de la Fuente.
El Data Center en la ciudad contará con una capacidad de 1,2MW inicialmente y se ampliará a 2,4 MW con el tiempo. A la empresa le hace especial ilusión la gestión de este centro.
“El proyecto en particular de Ceuta es especialmente ilusionante, por varios motivos. El primero probablemente es por el interés que existe por todos los entes y por el propio Gobierno de Ceuta por tener una infraestructura como el data center del cual estamos hablando, por el interés también de las propias empresas y por un aspecto importantísimo desde el punto de vista social que es retener el talento en la ciudad de Ceuta”, ha valorado De la Fuente.
Pero no sólo eso, el data center de la ciudad cumple con otro objetivo fundamental ofrecer seguridad jurídica europea en suelo africano. En un punto estratégico por la conexión entre oriente y occidente que supone siempre el Estrecho de Gibraltar. Y todo además a las puertas de 2026 con un mundial que comparte las sedes entre Marruecos, Portugal y España, algo que Templus cree que ayudará además a hacer despegar el propio centro de datos.
Y es que el mercado de datos avanza en una tendencia que empieza a ser casi norma, almacenar los datos lo más cerca posible de la empresa que los necesita. Que un dato viaje de forma constante 700 kilómetros consume energía y por tanto es un gasto, mayor que si lo hace 25 kilómetros. Recientemente Sam Altman reveló que a Open AI, la empresa detrás de Chat GPT le cuesta decenas de millones en consumo energético que los usuarios digan hola y gracias al bot. Y algo de eso ahí, por muy rápido que viaje la luz, cuando la dimensión de la que se habla es de billones y billones de cálculos, ahorrar en esto es también ser ecológico y gastar menos.
Y esa, la filosofía verde es una de las cuestiones que también tiene por bandera Templus, cuyos centros se alimentan en su totalidad con energías renovables -salvo en emergencias-.