El Estado fallido

Pedro sanchez

Artículo de opinión de José Manuel Adán                                                              

Un Estado que carece de las herramientas  jurídicas y políticas  o que teniéndolas no las utilice para poder expulsar a un presidente de gobierno, amoral, indigno, traidor y cobarde  que no puede salir a la calle sin ser increpado como Pedro Sánchez Pérez-Castejón, es un Estado fallido. Un presidente que no ha ganado ninguna de las elecciones en las que se ha presentado, con imputaciones familiares y de alguno  de sus principales ministros, diputados y miembros importantes de su partido, impregnados de corrupción hasta el tuétano, e inmersos en una organización criminal de acuerdo con la tipificación de las imputaciones y  que su carrera ha sido financiada por el dinero de saunas para homosexuales, menores y de la prostitución, si no puede ser cesado estamos ante un Estado fallido. El  tener que esperar ocho años a unas elecciones generales mientras destruye la unidad de la Nación al  entregar  todas las competencias posibles del Estado a las Comunidades Autónomas solamente por mantenerse en el poder, demuestra, independientemente de la labor de la Oposición, que estamos ante la decadencia de  nuestra democracia que conduce a la del Estado. A pesar de disponer de una Constitución  que en su articulado (Art.8)  garantiza el “ordenamiento constitucional”,  éste nunca ha sido garantizado sino todo lo contrario, ahí tenemos al Tribunal Constitucional que sin formar parte del poder jurisdiccional se permite enmendar sentencias ajenas a su función  al máximo tribunal en este orden, el Tribunal Supremo,  sin que exista la menor reacción por parte de éste, cuando, debería existir un conflicto de intereses, que no se resuelve porque sencillamente no se plantea. Mientras  el presidente del gobierno que tras una sentencia condenatoria al Fiscal General del Estado se cisca en el Tribunal sentenciador impulsando el indulto, gracia asignada por la Constitución solamente  al monarca, pero que éste firmará. Las sentencias no se cumplen y el español, la lengua hablada por todos es perseguida una y otra  vez, multando a los propietarios que rotulen sus  comercios en español y desamparada en las diversas regiones, ora por un partido, ora por otro. La Justicia es zarandeada por el gobierno actual porque puede ser fuente de complicaciones del partido en el gobierno, su presidente, su familia y cualquiera que se haya acercado al piélago de corrupción del PSOE.  La propiedad privada baluarte junto a la Ley y la Libertad está amenazada constantemente por el apoyo permanente a la denominada “okupación” que es el robo y como tal  ilegítimo  de dicha propiedad. Mientras se colonizan todos los espacios de la sociedad, el empresarial al entrar el poder político en las principales empresas no para poner a los mejores gestores, sino  a los servidores que agacharán la cabeza a la orden del amo; el mediático despilfarrando el dinero público en los medios que deberían servir a todos; en la Administración General del Estado, obviando a funcionarios de carrera y contratando a miles de empleados sin la menor capacitación, llenando  con cientos de asesores la presidencia del gobierno y extendiendo ese panorama por ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas, por no hablar de las meretrices del sobresaliente ex  ministro de transportes, hoy felizmente encausado y preso. Porque si vivir en democracia es tener parlamento pero no utilizarlo  y gobernar sin presupuestos ya me dirán si la nuestra no es en la actualidad  una democracia fallida, si desde el CGPJ se pide constantemente respeto a la independencia judicial, ya me dirán ustedes qué  tipo de democracia es la nuestra. Mientras el presidente,   se acuna con los diputados herederos del terrorismo, con su jefe al mando, también  como no terrorista, con los separatistas del PNV, Junts, y Esquerra Republicana  que tiene en su haber varios golpes de estado,  y con los comunistas herederos de la peor pesadilla de la humanidad con cientos de millones de muertos en su  haber, cuyos dirigentes ahora completamente alocados  abogan por la destrucción de la derecha y la “puesta en su lugar “ de cientos de miles  de emigrantes, el Gran Reemplazo,  con objeto de tener el voto cautivo  para la destrucción de la unidad de la Nación española y la conversión en un estado plurinacional en contra de la inmensa mayoría de los españoles. Si todo lo anterior no es motivo para , no solo la dimisión del sujeto presidente del gobierno, sino para la expulsión del país indefinidamente, imposibles que nunca sucederán, estamos ante un Estado fallido. 

Con todo lo expuesto ¿qué puede salir mal?. Pues España con este gobierno  ya no es relevante en el terreno internacional, por la cesión  del Sahara a nuestro enemigo permanente Marruecos, las relaciones con el chavismo asesino , el desprecio a la OTAN, la   "obsesión patológica" contra Israel , un amor intenso al terrorismo de Hamas,  la amistad especial con China,  todo ello sitúa a España en una posición marginal dentro del bloque occidental y está en  correlación con lo que ocurre en el interior del país al mantener en los puestos principales de la dirección de la Nación a completos ignorantes, así los trenes descarrilan por falta de mantenimiento de las vías,  las carreteras  tampoco se mantienen, las presas se destruyen, se apaga el país y no ocurre nada porque se ha querido simplemente soportar toda la demanda de energía solamente en las “renovables” despreciando la energía  más económica y eficiente, la nuclear, cuyas centrales también pueden ser destruidas. Así tenemos el mayor paro de la UE, una deuda pública asfixiante  a pesar de una recaudación  fiscal explosiva- Eso sí, no hay Presupuestos  Generales del Estado para el gobierno que tira del de hace tres años y sin gobernar publica incesantemente decretos leyes, despreciando a las Cortes Generales, para seguir manteniéndose en el poder.

Las desgracias ocurren y el poder  no corre a paliarlas. “Si necesitan ayuda que la pidan” dijo el tal Sánchez en la inundación de  Valencia donde tuvo que huir cobardemente atemorizado  y despavorido  ante la violencia verbal de los damnificados, abandonando al Rey; tampoco importa que no fuera al funeral por los 46 fallecidos en el descarrilamiento de Adamuz , mostrar la solidaridad con las familias de las víctimas no cuenta si no es rentable, y menos si existe riesgo de un abucheo a lo Paiporta, de cualquier modo éste sujeto  carece de principios y ensuciaría  con su presencia la dignidad de la ceremonia.

La decadencia del Estado hasta resultar un Estado fallido se inició durante la elaboración de la Constitución, donde el rey Jun Carlos,  que alocadamente quería ser el “motor del cambio”, con la aceleración de Adolfo Suárez,  permitió la inclusión del término “nacionalidades” para aplacar las ansias separatistas, y la configuración territorial en Diputaciones, Municipios y Comunidades Autónomas, término éste último que nunca había aparecido en ninguna de las siete Constituciones anteriores,  además no oponerse al traspaso de competencias del Estado  a las Comunidades, sin límite, y para reforzar la faena, la inclusión de los regímenes forales de las Vascongadas y Navarra, así como la posibilidad de la anexión de Navarra por  las Vascongadas. “Para Juan Carlos la inclusión de la palabra “nacionalidades”  en el artículo segundo fue como el bálsamo de Fierabrás. Por mucho subterfugio y sofisma  y como se quiera camuflar el concepto “nacionalidades” es correlativo y sinónimo de nación. Por lo que España pasaba  a ser una nación de naciones”, (Stanley Payne y Jesús Palacios  Juan Carlos I .La construcción de un rey, pag. 393). Ya en el año 1980 España con el terrorismo asesino de Eta,  (132 asesinatos en ese año), el paro y el desmadre autonómico acelerado por Suárez, el rey le quitó su apoyo y pensó en que tenía que cesarlo. Ya no le soportaba. Para ello se organizó la Operación Degaulle, que desembocaría en la solución Armada mediante la cual se constituiría un gobierno presidido por el General Alfonso Armada  en el que se integrarían miembros del PSOE, la UCD, militares e independientes, con el beneplácito del rey, “A mi dádmelo hecho”. Operación que tenía como   detonante del golpe de Tejero de asalto al Congreso. Suárez  se adelantó y dimitió  a finales de Enero de 1981 desengañado del rey, ”Te haré duque” le dijo al presentar la dimisión, el acoso del PSOE y el abandono de sus socios de la UCD.  Pero la organización de la solución Armada siguió adelante porque era necesario dar un golpe de timón, en la  frase de Tarradellas, al alcanzarse el punto crítico de no retorno de la crisis institucional por el terrorismo, el paro y la destrucción de la unidad de la Nación por el desquiciamiento de las Comunidades Autónomas  en el abuso de sus competencias .Se buscaba un gobierno de regeneración nacional, pero Tejero mediante su rebelión ante Armada en el Congreso al conocer que el Gobierno presidido por Armada integraba socialistas y comunistas (Felipe González, Enrique Múgica, Jordi Solé Tura, Ramón Tamames..), abortó  inconscientemente e irresponsablemente  la operación institucional con el rey a la cabeza y hubo que rehacer la realidad. Así se deshizo el golpe de timón fraguado por los servicios de inteligencia   y por ende llegamos a la decadencia actual.

 Difícilmente la destrucción progresiva de un Estado tiene marcha atrás y los beneficiarios de los chantajes  no se dejarán arrebatar lo conseguido, los asesinos etarras están en la calle, aún con cuatrocientos años de pena a sus espaldas, incluso el tal Sánchez con su total indecencia,propugna eliminar a ETA de la lista europea de organizaciones terroristas, por ello , en mi  opinión, si no se reforma  la Constitución eliminando el término nacionalidades, se suprime  “el amparo  y respeto a los derechos históricos de los territorios forales” (Disposición Adicional Primera de la CE) con sus Concierto, Convenio y cupos respectivos, se limitan las competencias de las Comunidades Autónomas, asumiendo el Estado fundamentalmente la  Enseñanza, la Seguridad, Justicia, se integra el Tribunal Constitucional como una Sala del Tribunal Supremo, se procede a la reforma de la ley electoral para que el 5% sea  el suelo mínimo para la obtención de escaños en el Congreso, dejando  a los partidos minoritarios  participar solamente en sus regiones y no puedan entorpecer la gobernabilidad de la Nación con su chantaje permanente, sea   el español la lengua única de todas las administraciones públicas, se elimine  el indulto del código penal , así como los aforamientos, y se procede a la elaboración de una ley orgánica que desarrolle la garantía del ordenamiento constitucional establecida en  artículo 8  de  la Constitución  que permita  cesar al presidente del gobierno  en los casos como los que actualmente suceden en esta presidencia, continuaremos en el Estado fallido. Creeremos que estamos ante una democracia porque votamos cada cuatro años, pero todo es un trampantojo, solo los partidos políticos viven de la democracia fallida, el resto de ciudadanos solo  seguimos sobreviviendo.