(Me) Merece la pena gobernar
El ocupador de la Moncloa, como a un okupa cualquiera, aunque el propietario del edificio, el pueblo español, le quite el agua, gas, la luz, el teléfono, , no se marchará del edificio, e incluso podrá dirigirse al primer juzgado de guardia a denunciar al propietario por no seguir pagando los suministros del edificio haciéndole cargar con las costas procesales, pudiendo además aducir que es una persona vulnerable , casado y con hijos, no tiene donde ir, con lo que podrá quedarse en la Moncloa los años que desee. Si además protege a su hermano dentro del seno familiar, este pobre hombre, sin trabajo conocido, tiene que ser protegido por las ayudas sociales de nuestro gobierno. Por ello insiste en que le merece la pena gobernar. Pero él sabe que lo que hace no es gobernar, ya que no tiene un presupuesto sobre el que pueda dirigir su política económica, no tiene intención de llevar al parlamento ningún proyecto de presupuesto, en contra de lo establecido en la Constitución, y lo único que él considera gobernar, es mantenerse de ocupador mientras cede competencias a sus colegas separatistas, que no hacen más que recordarle una y otra vez , a cambio de sus votos, que tiene que cumplir, que ya solo queda año y medio y en ese tiempo que él dice que le merece la pena gobernar, tiene que llenar el saco de las competencias para que finalmente, esas regiones, digan que son una nación. Así está dispuesto a conceder todas las dádivas posibles a sus acreedores, tanto internos como externos.
Entre los internos, fracasada la hazaña del habla catalana como lengua oficial en la UE, ahora ya se presta a conceder todas las competencias administrativas que falten para expulsar al Estado de esas regiones , que las selecciones deportivas de Cataluña y las Vascongadas puedan celebrar encuentros internacionales, integrarlas en la Organización Mundial del Trismo y en la Unesco, como naciones asociadas, pretendiendo otorgar legitimidad internacional a la idea de que puedan ser potenciales sujetos de Derecho internacional equiparables a los estados nación.
En relación con la OMT, considero que el gobernante lo tiene más sencillo teniendo en cuenta las dádivas que ya ha hecho a esa organización regalando la sede en Madrid y 25 millones de euros para su reforma en la Castellana, la vía más importante de Madrid. Los países acreditados ante esa organización delegan su representación en las correspondientes embajadas ante el Reino de España, con la excepción de que no la tengan, como Corea del Norte. La OMT acoge Miembros Efectivos (por lo general Estados Miembros)-Asociados – y Afiliados, integrando los Asociados a todos los territorios o grupos de territorios no responsables de la dirección de sus relaciones exteriores, y es en este grupo donde el gobernante encajaría a Cataluña y País Vasco.
En cuanto a la UNESCO, integra a todos los miembros de las Naciones Unidas y también en su artículo II sobre los miembros estipula que también pueden formar parte de la organización : Los territorios o grupos de territorios que no asuman por sí mismos la responsabilidad de la dirección de sus relaciones exteriores podrán ser admitidos en calidad de miembros asociados por la Conferencia General, por mayoría de los dos tercios de los miembros presentes y votantes, si esa admisión ha sido solicitada, por cuenta de cada uno de esos territorios o grupos de territorios, por el Estado miembro o por cualquier autoridad que asuma la responsabilidad de la dirección de sus relaciones exteriores. La naturaleza y el alcance de los derechos y de las obligaciones de los miembros asociados serán determinados por la Conferencia General, por lo tanto para que las Vascongadas y Cataluña entren como miembros asociados debe votarse y aprobarse por los dos tercios de los miembros la Conferencia General, que se celebra cada dos años, celebrándose la próxima en Noviembre de 2027.
La siguiente hazaña de nuestro gobernante, una vez integrados esos territorios en el ámbito internacional, sería considerarlos como nación y consecuentemente, celebrar un referéndum, cuyo objetivo sería la separación de España. Todo ello, por poco más de siete votos. ¿Alguien puede gobernar mejor? Pero donde quedaría eso de que “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles” por no acudir al que señala que las Fuerzas Armadas” garantizan el ordenamiento constitucional”.
Este gobernante amoral, que ya sabemos que no gobierna, en su última etapa está jugando con fuego y todos deseamos que el incendio no se propague más allá del Palacio de la Moncloa. Esas cesiones nacen viciadas al nacer simplemente del capricho del inmoral al no haber sido planteadas y discutidas en el Consejo de Ministros, tampoco en el Congreso ni en el Senado, despreciando una vez más el poder legislativo y ni siquiera haber tenido informe alguno del Consejo de Estado, tomando decisiones que comprometen la integridad territorial de España.
Los cientos de asesores enseguida dirán que son asociaciones simbólicas y que no socavan la soberanía de España, pero la soberanía no es sólo la potestad legal de tomar decisiones. Es también la capacidad de representación en la escena mundial, y en esa escena no puede haber diversidad de representaciones por quienes lo deseen o no, no dejan de ser unas regiones de un estado soberano, como las restantes que conforman la Nación y que podrían apelar a tener la misma representación ¿por qué no? Con una con dos o con diecisiete regiones, el resultado es el mismo, repartir la soberanía nacional socavando España su propio estatus como Estado unitario avalando unilateralmente la proyección internacional de dos o diecisiete de sus territorios, conduciendo a la pérdida de España como Nación soberana.
En cuanto a las dádivas en el exterior, el enemigo permanente de España, Marruecos, es el principal recipiendario fundamentalmente por el giro en la política respecto al Sahara Occidental que debe administrar España hasta la consecución de un referéndum de autodeterminación, de acuerdo con las Naciones Unidas. El porqué de ese vuelco en la política exterior, es desconocido por ahora lo que desde la toma de datos del presidente del gobierno, presumiblemente por parte de Marruecos, deja la imaginación libre pero se concreta en un nuevo chantaje. La obsequiosidad con la que el tal Sánchez regala al monarca marroquí no empece para que este dispute a nuestra nación en todos los terrenos, especialmente en el agroeconómico, pero también en el deportivo, disputando la final del mundial, y ahora desea embarcarse en el proyecto de construcción de un túnel entre Marruecos y España, bajo el estrecho de Gibraltar, de presupuesto millonario y totalmente innecesario que además de volcar con más facilidad la inmigración ilegal a España y al resto de Europa, es contrario a los intereses españoles y andaluces en particular, ya que uno de los puntos más sensibles es el papel del Puerto de Algeciras, una de las grandes infraestructuras estratégicas de Andalucía. Su fortaleza histórica ha sido la ruptura de carga: el hecho de que las mercancías que cruzan el Estrecho deban detenerse, cambiar de modo de transporte y generar actividad logística, aduanera y de servicios. El túnel, al permitir una conexión ferroviaria directa entre el norte de Marruecos y la red europea, podría alterar de forma profunda ese esquema. En el ámbito agrícola, el país ha batido recientemente récords en la exportación de cítricos a mercados tan exigentes como el alemán, con volúmenes inéditos de mandarinas y clementinas. Recientemente, datos de la plataforma especializada EastFruit señalaban la cifra histórica de 8.200 toneladas de mandarinas y clementinas exportadas desde Marruecos con destino a Alemania. En paralelo, las importaciones andaluzas de productos agroalimentarios procedentes de Marruecos superan ya los 500 millones de euros en lo que va de año, según datos oficiales, consolidando al país vecino como principal proveedor exterior.
La otra ligazón exterior con Venezuela, país inmensamente rico para unos cuantos a los que se arracima el anterior presidente del gobierno socialista con la aquiescencia del actual, eso no es gratuito. Nada es gratuito, ni la cesión del Sahara, ni la política exterior favorable a Venezuela y a China. Los bancos están llenos de concesiones políticas. Algún día sabremos cuales y a quienes beneficiaron. Es lo que hace decir al monclovita, “(Me) Merece la pena gobernar”
Esperemos que algún día la Justicia pueda decir, “merece la pena sentenciar”.