Opinión

Pero si mi pluma se vuelve espada

A veces siempre me digo, sobre todo cuando me recojo un sábado a altas horas de la madrugada, si vuelvo la semana próxima a más de lo mismo y ante tanto ruido, humo de terraza, empujones y cubatas derramados, si aquello es a lo que uno aspira.

Y ante esas situaciones donde la vida da muchas vueltas y con quien hace un tiempo te tirabas de los pelos, que ya serán menos, que ahora estamos codo con codo, compartiendo experiencias.

Dan ganas de irse dando un portazo pero mejor es dejarla entreabierta por si vuelvo como el hijo pródigo, es que uno ya no sabe como apuntar alto, al blanco, o a la línea de flotación.

En esta ciudad, desde tiempos inmemoriales, siempre se ha dicho que fulano y mengano, eran personas de ponerse cada mañana casi amarrados a un banco del Ayuntamiento, o persiguiendo al alcalde de turno.

Personas que los ves hoy dia, conduciendo vehiculos del parque móvil, furgonetas, llevando un jersey o rebeca azul, una maleta o lo ves asomando la cabeza, por un negociado.

Siempre me dijeron es que tu no te mueves, que fulano iba todos los días a gritarle al alcalde, a llorarle a moco tendido, y al final lo metieron en jardines, a fulano está en San Amaro contando el alpiste para los gorriones, o menganito habló con periquito y lo metieron para apuntar a todo el que entraba y salía del almacén donde Cristo pegó las tres voces.

 Y a ciencia cierta la mitad de esas cosas yo no me las creía porque la fórmula de la Coca Cola o el carbono catorce, o el cloro cero cinco para desinfectar el ébola, eran fórmulas cualitativas, un poco o harto desconocidas.

Y tras cumplirse quince años ya del personaje que rompió los cuadros en el ayuntamiento, y habrá que tirar de hemeroteca y verlo tan pancho en Obimace llevando su furgoneta, ahora me veo estos días a ciertos personajes con voz pero sin voto, diciendo en barrios, ¡Soy el capataz- coordinador del Plan de Empleo! y sufrir uno esos escalofríos por el cuerpo desde la uña de los pies a la cabeza.

Porque ver el pedigrí del coordinador en ciernes, es para pensar dónde hay que estudiar o qué hay que hacer, qué hay que romper, dónde hay que apuntarse, a ponerme a comer pipas y dar bocinazos a la puerta del Ayuntamiento y subir y bajar escalones con una carpeta de cartón azul .

Sólo me queda que pensar que muy mal está repartido todo, Dios da pañuelos a quien no tiene mocos, y luego muchas con las ayudas, los puntos, a sacarse las pulseras de oro, los todoterrenos, las becas, las casas y los favores de honor, en colocación numeral para toda la familia que supera a las del régimen dictactorial de Villaverde o Meirás...

Y esto no ha hecho más que comenzar, y cuando el ciudadano caballa auténtico de toda la vida, el que vendrá a la ofrenda a la Patrona, a pasearse por la Feria, a hacer la declaración de la renta y ponerse el mosaico de la Patrona en su casa de Estepona con esos golpes de pecho en la procesión. Un verano convulso y donde hasta las medusas han colgado el cartel de prohibido bañarse en la playa más emblemática de la ciudad.

Hasta donde mi pluma aguante y se convierta en espada para aguantar esto estando uno necesitado en igual de condiciones con educación y sentido común y con buena letra y sobre todo despacito porque la letra con sangre entra, dicen, y no se cuántos dolores de cabeza le está dando a más de uno este largo y caluroso verano con colas empujones escoltas y toma de edificios.

Ya lo decía mi padre, a tu peor enemigo hazte ver trajeado pero repartiendo abrazos.

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