Opinión

¡Déjame que te cuente!

Nunca he sido un viajero obsesionado en huir del tiempo, por ello, me agrada y a veces me desespera, recordar todos los hechos pasados y ver hacia donde nos llevan los nuevos acontecimientos. Es por tanto momento de recordar realidades y cambios en nuestras formas de pensar… ¡Ver la vida social que sufrimos o disfrutamos actualmente! Y así…, y de esta manera, he recordado antiguos libros leídos en mi juventud, que me enseñaron lo que era el nihilismo y sus consecuencias.

Recordé con ello el libro “El idiota”, de Dostoievski y sobre todo “Los demonios” del mismo autor. Con ellos, entendí lo que era y las consecuencias de un nihilismo político y moral que, a finales de la década del 1860, estaba extendiéndose en las cabezas de los ciudadanos de entonces. Con su lectura, conocí que el nihilismo era el desprecio a toda creencia moral, religiosa o social, negando todo valor a todas las cosas, que representa la vida familiar y social. Es decir… ¡que el nihilista, no cree en nada! Consecuentemente, se odian todos los valores que la sociedad representa. De esta manera, creo que en muchos casos la sociedad occidental también sufre esa decadencia de valores. Y muchos parece que piensan… ¡Por fin, vientos de libertad total! ¡Viva las vacías almas libres, porque, aunque la inteligencia las persiga, ellas siempre serán más rápidas!

También, se lucha y se defiende el derecho al aborto y a la ley de eutanasia, lo que indica que su aplicación no dejara de ser un deber. Fuera los enfermos y la concepción de un ser único e irrepetible, las leyes de Mendel aplicadas al ser humano considerándolo una mera planta más es lo inteligente. Es la pirámide funeraria del materialismo nihilista, que está imponiéndose en la distopía actual de la sociedad occidental. Sin duda actualmente somos el eslabón real entre el mono y el futuro ser humano.

Bueno…esto era para todo occidente…sin embargo el nihilismo imperante en nuestro país ha sido mucho más acelerado en sus resultados. De esta manera, hemos visto, como se asumía la doctrina PAROT, que permitía la excarcelación de numerosos asesinos de ETA. Por cierto…aplicada esta sentencia declarativa europea (que no ejecutiva), incluso antes de ser traducida. Posteriormente, se ha conseguido hacer que estos asesinos del tiro en la nuca, se conviertan en defensores de la democracia y que las víctimas, sean consideradas muertes necesarias. ¡Que ignominia! Y todos tan contentos…es como decía Machado… ¡Es propio de las mentes estrechas, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza!¡Y esto…embestir… aquí en nuestro país! Y actualmente… ¡Muchos lo hacen y siguen haciendo!

Posteriormente, también por esa misma ideología socialista, actualmente bajo el gobierno de Pedro Sánchez y Podemos (con sus políticas de adolescentes), hemos podido apreciar, como se ha suprimido el delito de Sedición… ¡Suprimido…no europeizado! ¡Que quede claro!, permitiendo con ello, la declaración de independencia de los territoritos, al libre albedrio de quien quiera declararlo todas las veces que le dé la gana. ¡Por fin…regresaremos a los buenos momentos históricos y veremos otra vez, la piel de toro, rellena de reinos taifas… ¡Como algunos piensan que nunca debió dejar de serlo!  Aunque ahora, los de izquierdas lo llaman… ¡Estados federales! Pero no nos engañemos… ¡El destino salvara a unos de estos estados y condenara a otros de por vida! Es la ley de la insolidaridad tribal ¡Lo deplorable son los parlanchines que tenemos, empeñados en demostrar su talento defendiendo esta idea de separación!

También, conseguirán que el delito de malversación se castigue, no por apropiarse del dinero ajeno, sino por su utilización, es decir, que si se lo queda para uno mismo es delito, ahora si se lo da a otros …pues va… ¡Y ya no es delito!, ya que se considera beneficencia y buen corazón. ¡La culpa penal desaparece, dando lugar a la bondad! ¡Con ello, la compra de clientelismo político, está abierta a los buenos de corazón, con el dinero de todos! Y luego con sus votos comprados, seguir ellos… los malversadores bondadosos…cobrando del presupuesto nacional. ¿Alguien me lo puede explicar?

Por otra parte…muchos piensan que es necesario abrir de par en par nuestras fronteras, para que todo el que quiera, pueda venir a vivir y disfrutar de todo aquello, que tanto costó a nuestros padres conseguir. Así, que fuera eso de exigir una entrada pacífica y legal… Y para ello, tenemos a nuestras maravillosas y buenas ONGs que nos lo enseñan - mientras ellas disfrutan de las magníficas subvenciones estatales - y que una vez que ayudan a los pobres inmigrantes ilegales, los dejan en las buenas manos de la sociedad y que sea esta la que se encarguen de todo lo demás. Porque ellos, ya han demostrado su bondad, no tienen que hacer… ¡Nada más! Ya que en el fondo… ¡Que nadie lo dude…! ¡Seremos las personas más buenas y solidarias, como jamás nadie se lo hubiera imaginado y comeremos perdices y seremos felices! Mientras estos hermosos y angelicales seudópodos, que son las ONGs respecto a la sociedad, levitaran viendo como los demás se encargan de mantener a todos los que ellos ayudaron… ¡Durante toda su vida!

Y ya para terminar. Al menos por ahora…tenemos la ley del “SÍ es SÍ”, gracias a la cual se ha reducido la pena a todos los autores de los graves delitos sexuales cometidos y sentenciados. Vamos todo un éxito en la defensa de la mujer por parte de nuestro actual gobierno. Porque no nos engañemos, tan autores son los que propusieron la ley, como los que la aprobaron. Pero bueno…ya nos han dicho que la culpa es de los jueces, que son machistas y que además no están preparados jurídicamente para los nuevos tiempos y tendremos que enseñarlos. ¡Reconozcámoslo…los cantaros cuanto más vacíos están, con el viento más ruido hacen!

Mas, lo increíble es que la gente está contenta y decidida a no tener ningún ideal, valor o principio, pero a ser feliz como nadie. Por ello… ¡Déjame que te cuente…! ¡La belleza del futuro que con este nihilismo nos espera, es inimaginable! E impepinablemente…y de esta manera, entienden que estamos avanzando hacia un bienestar inconmensurable. ¡Todo hacia un estado nihilista de felicidad interminable! ¡Habría que darles dos medallas…una por idiotas y la otra por si la pierden!

Saben…esta vez, apenas he utilizado la ironía, aunque lo bonito del sarcasmo es que los inteligentes lo entienden y solo los idiotas se ofenden.

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