Opinión

El parto de los montes catalanes o la DUI

La fábula es muy breve, relata cómo unos montes daban terribles signos de estar a punto de dar a luz, infundiendo pánico a quienes lo escuchaban. Sin embargo, después de señales tan asombrosas, los montes solo paren un pequeño ratón que sale corriendo buscando un agujero seguro que escondiéndole de los demás, lo cobijara.

La fábula es muy breve, relata cómo unos montes daban terribles signos de estar a punto de dar a luz, infundiendo pánico a quienes lo escuchaban. Sin embargo, después de señales tan asombrosas, los montes solo paren un pequeño ratón que sale corriendo buscando un agujero seguro que escondiéndole de los demás, lo cobijara. Por tanto, la fábula de Esopo, y la expresión "el parto de los montes", se refieren a aquellos acontecimientos que se anuncian como algo mucho más grande o importante de lo que realmente terminan siendo.

Y esto es precisamente lo que ha sucedido en Cataluña y su virtual república independiente, por nadie reconocida. Porque estos insignes gobernantes del Parlamento Catalán, haciendo mucho ruido, votaron cobardemente y en secreto la declaración de una DUI (Declaración Unilateral de Independencia). Y luego terminado el temblor que han ocasionado en toda la sociedad, no solo española sino también catalana y europea. Se les aplica el constitucional articulo 155 y de toda su estruendosa manifestación solo salen ratones que huyen buscando agujeros seguros.  ¡Y entonces! Para que nos han tenido a todos los españoles preocupados por sus temblores de parto ¡Vaya parto estéril, que han tenido los montes catalanes del PDecat, Ezquerra catalana y la CUP. Porque las gallinas que ellos alimentaron, ni tan siquiera han cacareado y los ratones han salido huyendo con el rabo entre las piernas.

Y para esto, para salir corriendo como ratones asustados del mismo ruido que ellos produjeron en las entrañas de una milenaria nación, ¿Han hecho tanto disparate? Porque, creo que en el fondo se ha demostrado, que lo único que sembraban eran tan solo promesas vacías, que repartían en su pequeño gallinero, prometiendo gratis buches llenos y agradecidos. Pero, no previeron el futuro y el verdadero propietario del gallinero llego un día mostrando la autoridad y el poder que un verdadero estado tiene que tener. Y desde entonces las gallinas siguen calladas esperando que nadie se fije en ellas y que cuando de nuevo se presenten para seguir siendo alguien en el gallinero, intentaran picar con disciplina la posibilidad conseguir alguno de los granos que el día 21 de diciembre les puedan repartir.

¡Vaya despropósito!. Porque con sus cacareadas amenazas de pequeños gallos de gallinero, han conseguido que casi el 40% de su economía se haya marchado de su región…¡Y eso, es alpiste!. Han conseguido, que el paro pueda aumentar hasta límites por nadie querido y que el turismo haya huido a otras tierras más tranquilas. Además han conseguido que la recuperación se haya hecho más difícil…no solo para ellos, sino para toda España¡Y eso es empequeñecer aún más su pequeño gallinero! Porque estos son los hechos…datos que solo exigen realidad, no interpretaciones de políticos de medio pelo (bueno lo de medio pelo no lo digo por Puigdemont, que tiene todavía mucho, aunque ahora tenga las puntas quemadas), que viendo caerse su región solo sabían decir ¡Bueno…no pasa nada!.

Pero…ahora…¿Dónde están ahora los gallos de plumaje catalán, que tanto cacareaban?. En Bruselas (según dice la Sexta), pidiendo asilo a un grupo de extrema derecha. ¡Jo…con los gallos catalanes! Y mientras, aquí las gallinas descalabradas piden presentarse a las elecciones, por fin legalmente convocadas. Elecciones que en aplicación de la legalidad española y europea, han permitido que se reduzca la alocada fuga de empresas y que el paro se ralentice en su camino desbocado hacia el abismo del desempleo.

Porque con la aplicación del artículo que la Constitucional ley encerraba, se acabaron los espolones desafiantes y la soberbia de las cabezas coronadas de estos gallos catalanes independentistas, que mantenían el orgullo de que… ¡Aquí, estando nosotros… no pasa nada!. Porque ahora, se han quedado sin nido… sin gallinero y sobre todo, sin huevos fértiles para su cacareada y gutural oratoria a las futuras gallinas que engordaban sus independentistas mesnadas. Porque ahora han dejado de caminar con orgullo como si de un baile de danza se tratara, que sin pisar el suelo miraban con desdeño a los demás habitantes de la granja, quienes no seguían su canto porque no les gustaba.

Pero bueno, por fin se ha acabado la venenosa tela de araña que durante tanto tiempo tejieron estas grises arañas, escondidas en los antiguos troncos de una nación ya avejentada. Y también se ha demostrado el absurdo independentismo que han creado, enredando a los ingenuos para alimentarse de su débil voluntad. Creo que la ingente manifestación de este domingo día 29 de octubre de catalanes españoles no independentistas, han demostrado que están solos y derrotados, dando al tiempo muestra de la fuerza apasionada que desde siempre España ha demostrado ante un ataque a su integridad. Porque con ella se acaba con la sabiduría falsa de un progreso  que prometían algunos locos desde sus tribunas, como lo hacían los cesados líderes del parlamento catalán.

Y tal como escribí hace tiempo…”Fue y no pasó nada”, o también como describí en la fábula de un tal Temistenes, que comenta Aristóteles (por cierto, a ese tal Temistenes no lo conoce ni su padre), respecto al resultado del decreto de los ciervos y conejos prohibiendo comer carne y a lo que los leones simplemente contestaron… ¡Si tenéis garras y dientes para defenderlo…adelante! Y aquí en nuestra nación, la garra y dientes de la solidaridad e integridad para la defensa de una convivencia común, las tenemos en la ley y la constitución de 1978. ¡Porque Europa, es una zona libre de seguridad, justicia y libertad!.

Pero, a pesar de todo…a mi...personalmente me sigue sorprendiendo la calma y la huida de su montaña de tanto ratón antaño poderoso. Y mientras tanto, el compañero de celda de un tal Jordi, pide cambio e celda porque está harto de oír cacarear a este Jordi su canto de gallo derrotado catalán. ¡Vamos que le despierta a todas horas!

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