En Ceuta emprender es más difícil que en el resto de España
"La ley que facilita crear empresas en 24 horas no funciona en Ceuta. Una norma antigua lo convierte en un proceso de meses. Canarias ya arregló esto hace años. ¿Por qué Ceuta no?"
Imagina que quieres abrir una empresa. En Madrid lo haces desde el móvil en un fin de semana. En Barcelona tardas tres semanas. En Las Palmas tienes ayudas especiales porque es una isla.
En Ceuta tardas seis meses. Y gastas miles de euros en trámites.
La culpa no es de la Administración local. Es de una ley de 1986 que nadie ha actualizado.
La ley que ayuda... a algunos
En 2013 el Gobierno aprobó una ley estrella: la de Apoyo a los Emprendedores. Permite crear empresas en 24 horas por internet. Eliminó papeleo. Facilitó que jóvenes con ideas pudieran emprender.
Funciona en toda España. Menos en Ceuta y Melilla.
Aquí entra en juego otra norma: el Real Decreto 2568/1986. Una ley de hace cuarenta años que obliga a pedir permiso a Madrid para alquilar un local si no vives en Ceuta.
En 1986 esto tenía sentido. Se temía que inversores extranjeros compraran todo el suelo. Hoy el problema es el opuesto: falta inversión. Y esta ley ahoga a cualquiera que quiera abrir un negocio.
Un ejemplo real
Un chico de Ceuta, de 28 años, estudió informática online. Tiene dos socios en Madrid. Quieren crear una empresa de programas informáticos. La idea es buena: vender a Marruecos y Europa, crear diez empleos.
En Madrid habrían abierto en un mes. En Ceuta necesitan permiso de la Delegación del Gobierno para alquilar la oficina. Ese trámite tarda cuatro meses. Tienen que pagar alquiler esos meses sin poder usar el local. Gastan en abogados. Hacen viajes a Madrid.
Al final se rinden. Abren en Algeciras, a quince minutos en barco. Ceuta se queda sin esos diez empleos. Y sin una empresa de tecnología que no existía aquí.
Canarias ya solucionó esto
Canarias tuvo el mismo problema: ser isla lejana complicaba emprender. En 1994 consiguieron un tratamiento diferenciado. Hoy un emprendedor canario tiene facilidades que no existen en la península.
Ceuta es igual de lejana que Canarias. Más, porque está en África. Pero no tiene esas facilidades.
El argumento de Canarias fue sencillo: la insularidad nos hace diferentes, necesitamos reglas diferentes. Ceuta podría usar el mismo argumento. Y añadir uno más: ser frontera con Marruecos.
La solución es fácil
No hace falta cambiar toda la ley. Solo añadir una frase que diga: en Ceuta y Melilla, alquilar un local para un negocio pequeño no necesita permiso de Madrid.
Se mantendría el control para comprar suelo o grandes inversiones. Pero el chico que quiere abrir una tienda, una academia o una oficina tecnológica podría hacerlo en semanas, no en meses.
Lo que cuesta no hacer nada
La Cámara de Comercio calcula que en dos años quince proyectos empresariales se han abandonado por estas trabas. Setenta empleos que no se crearon. Cuatro millones de euros que no se invirtieron.
Mientras, a media hora en barco, Tánger ofrece abrir empresas en dos días y cinco años sin pagar impuestos. La competencia no es Madrid. Es el vecino del sur.
La pregunta
El Gobierno habla de emprender, de digitalización, de futuro. Pero mantiene una ley de 1986 que paraliza a Ceuta.
Canarias consiguió cambiar sus reglas. Ceuta solo pide lo mismo: que emprender aquí no sea más difícil que en cualquier otra parte.