Chandiramani presenta los presupuestos "más enfocados en la vivienda en décadas" en Ceuta: ¿Realidad o retórica?

Kissy Chandiramani con el pen drive que contiene los presupuestos de la Ciudad./archivo
Un análisis de datos revela que la afirmación del gobierno ceutí es técnicamente cierta en papel, pero históricamente falsa en resultados reales 

La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, ha presentado los presupuestos para 2026 afirmando que son los más enfocados en vivienda "en décadas". Sin embargo, los datos históricos y el análisis de las causas estructurales del incumplimiento sistemático cuestionan seriamente esta afirmación.

Las cifras sobre el papel

Los presupuestos incluyen aproximadamente 95 millones de euros para 2025-2028, con más de 500 viviendas proyectadas en Huerta Molino, Plaza Nicaragua, Pozo Rayo, Monte Hacho y Huerta Téllez , además de 430 viviendas adicionales con SEPES y rehabilitación de promociones en Príncipe Felipe, Juan XXIII y General Carvajal . El plan plurianual alcanza los 133 millones de euros .

La realidad: una década de promesas incumplidas

Los datos oficiales revelan un patrón sistemático de incumplimiento. Entre 2020 y 2023 se presupuestaron 37,5 millones de euros para vivienda, de los cuales más de 24 millones no se ejecutaron:

  • 2020: 5,5 millones presupuestados, 3 ejecutados (55%)
  • 2021: 9 millones presupuestados, 3 ejecutados (33%)
  • 2022: 11 millones presupuestados, 3 ejecutados (27%)
  • 2023: 12 millones presupuestados, 4 ejecutados (33%)

Ejecución promedio: solo 35%

Más grave aún: durante más de una década no se ha construido vivienda pública en Ceuta, desde las últimas 317 viviendas en Loma Colmenar . A pesar de invertir 13 millones de euros desde 2020, no se puso un solo ladrillo (Ceuta Actualidad) hasta las recientes 29 viviendas en Huerta Téllez.

El impacto real sobre los ciudadanos

Esta paralización tiene consecuencias directas y medibles:

  • Cero viviendas públicas entregadas en más de 10 años
  • Cientos de familias llevan más de una década en lista de espera
  • Éxodo juvenil por imposibilidad de emancipación
  • Deterioro del parque público existente sin mantenimiento adecuado
  • Presión sobre el mercado privado que eleva precios de compra y alquiler
  • Contexto inflacionario: inflación del 3,5% en agosto de 2025, superior al 2% de la UE (Ceuta Actualidad)

Comparativa histórica real:

  • Década 2000-2010: Construcción regular de vivienda pública
  • Década 2010-2020: 317 viviendas en Loma Colmenar + otras promociones
  • Década 2020-2025: 0 viviendas entregadas, solo 29 en construcción

Por qué estas viviendas no se cumplirán

Existen razones estructurales que hacen altamente improbable que se ejecute este ambicioso plan:

1. Problemas administrativos y burocráticos

La complejidad del entramado administrativo en Ceuta, con competencias compartidas entre la Ciudad Autónoma, el Estado central y diversos organismos, genera retrasos sistemáticos. Los trámites de licitación, adjudicación y aprobaciones pueden alargarse años, como demuestran los proyectos que llevan más de una década sin iniciarse.

2. Falta de suelo disponible

Ceuta enfrenta una limitación geográfica crítica: es una ciudad pequeña con escaso suelo urbanizable. Los terrenos mencionados (Huerta Molino, Plaza Nicaragua, etc.) llevan años identificados pero enfrentan problemas de titularidad, clasificación urbanística o conflictos legales que impiden su desarrollo inmediato.

3. Dependencia de SEPES y organismos externos

Las 430 viviendas adicionales dependen de la colaboración con SEPES , un organismo estatal con sus propios tiempos y prioridades. Esta dependencia de terceros añade capas de complejidad e incertidumbre que históricamente han resultado en incumplimientos.

4. Capacidad de gestión limitada

El caso Emvicesa, que rodea las últimas viviendas construidas en Loma Colmenar, evidencia problemas de gestión en la empresa pública de vivienda. Sin una reforma profunda de estos organismos, es improbable que puedan gestionar eficazmente un plan de 500+ viviendas.

5. Inflación y encarecimiento de materiales

Con inflación del 3,5% en Ceuta , los costes de construcción se incrementan constantemente. Los 95-133 millones presupuestados pueden resultar insuficientes cuando se ejecuten las obras, obligando a recortes o paralizaciones.

6. Patrón histórico de bajo compromiso político

La baja ejecución sistemática (35% en cuatro años) no es casual. Revela una falta de priorización real: anunciar grandes cifras resulta políticamente rentable, pero ejecutarlas requiere voluntad política, capacidad técnica y rendición de cuentas que históricamente han brillado por su ausencia.

7. Falta de plazos concretos y mecanismos de control

Los presupuestos plurianuales carecen de hitos verificables y mecanismos de control ciudadano. Sin fechas comprometidas para cada fase (adjudicación, inicio de obras, entregas), es imposible exigir responsabilidades por incumplimientos.

8. Conflictos judiciales y urbanísticos previsibles

Cualquier proyecto de gran envergadura en Ceuta enfrenta potenciales recursos judiciales, alegaciones urbanísticas o conflictos con vecinos que pueden paralizar obras durante años. Sin resolver estos obstáculos de antemano, el plan está condenado a repetir errores pasados.

Conclusión: Una promesa sin credibilidad

Veredicto sobre la afirmación: Es FALSA en términos de impacto real, aunque técnicamente cierta en cifras presupuestarias.

Los hechos:

  • Mayor presupuesto nominal: SÍ (95-133 millones)
  • Mayor construcción efectiva: NO (0 viviendas en 10 años vs. cientos en décadas anteriores)
  • Mayor impacto en ciudadanos: NO (la peor década en resultados reales)

Probabilidad de cumplimiento: MUY BAJA, basándose en:

  • Solo 35% de ejecución histórica
  • Problemas estructurales no resueltos (suelo, burocracia, gestión)
  • Dependencia de organismos externos
  • Ausencia de mecanismos de control y plazos verificables
  • Patrón consolidado de anuncios sin resultados

Las décadas anteriores, con menos presupuesto pero mayor ejecución y voluntad política real, entregaron cientos de viviendas a familias ceutíes. La actual promesa de 500+ viviendas, sin resolver las causas que llevaron a una década de parálisis total, tiene todos los visos de convertirse en otro anuncio más que terminará engrosando las estadísticas de incumplimiento.

Para los cientos de familias en lista de espera y los jóvenes que no pueden emanciparse, esta no es "la mayor política de vivienda en décadas", sino potencialmente la mayor decepción anunciada.

Jose Antonio Carbonell Buzzian