Opinión

Los tentáculos de los empadronamientos

Lo que se mueve alrededor de los empadronamientos desde luego que es digno de mención aparte. Esta figura administrativa ya antigua y creada por la necesidad de llevar un control del número de habitantes del municipio, se está convirtiendo en una verdadera arma que intentan utilizar quienes quieren sacar provecho precisamente del descontrol poblacional y por ende del colapso del municipio, o sea de Ceuta.

Han sido no pocos los artículos que en los últimos años he dedicado a poner de relieve esta cuestión y denunciar el fraude que se estaba produciendo en los empadronamientos. No sin dificultad se empezó a tomar cartas en el asunto y aunque ya el daño estaba hecho, lo cierto es que por lo menos se tomó cierto control sobre el asunto, exigiendo el cumplimiento de la ley y dando de baja del padrón municipal a aquellos que no estuvieran inscritos conforme a ella.

Pero ahí no queda todo y el camino por solucionar este tema sigue siendo largo y tortuoso, sin ir más lejos y hace tan sólo unos días, nos enteramos de que existía un entramado delictivo dedicado a proporcionar la documentación necesaria para facilitar esos empadronamientos a quienes no tenían derecho a él, y a través de ello, permitiéndoles el acceso a todo tipo de ayudas sociales, educación, sanidad, empleo e incluso a la obtención de la nacionalidad.

A los hechos me remito, es evidente la cantidad inmensa de indolentes y caraduras que existen en esta ciudad, que o bien buscan sacar provecho económico de la necesidad de otros o bien el beneficio político de gestionar la miseria de los demás. Se ha demostrado que la conexión empadronamiento fraudulento, desempleo, falta de vivienda y fracaso escolar es real y absoluta y que el hecho de haber puesto algo de control en este asunto, ha conseguido que además de disminuir drásticamente el número de empadronamientos, también lo haga porcentualmente en los otros elementos conectados.

Aun así aquellos que viven del fraude y lo fomentan para su beneficio no cejan en su empeño de buscar nuevas formas para seguir violentando la ley, aprovechando cualquier símbolo de debilidad o dejación o recurriendo a cualquier instancia que pueda cuestionar u obstaculizar el cumplimiento de la norma. Y es que según parece en Ceuta el hacer cumplir la ley es algo bastante difícil y muchos son los obstáculos que encuentran aquellos que se empeñan o extreman su celo por aplicarla, zancadillas realizadas por aquellos que colaboran o siguen interesados porque todo siga exactamente igual.

Es evidente que no ocurre lo mismo al otro lado de la frontera, como se ha podido saber tras la operación realizada contra otro entramado destinado a empadronar también de manera fraudulenta a cientos de personas en localidades de la provincia marroquí de Tetuán, al objeto de que estas se beneficiasen del paso a Ceuta sin la necesidad de visado y donde, tras su detención, algunos funcionarios marroquíes han dado con sus huesos en la cárcel. 

Nuevo aviso para navegantes, ya que bajar la guardia en todo este asunto de los empadronamientos, significa dar alas a quienes viven del fraude y volver por la senda del bloqueo y del colapso.

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