El director general de Deporte de Ceuta, Sergio Aguilera, responde a las dudas sobre el uso de trajes de baño homologados en piscinas municipales y ofrece colaboración para esclarecer los hechos.
En medio de una creciente ola de comentarios en redes sociales sobre el uso del burkini en las piscinas municipales de Ceuta, la Ciudad ha salido al paso para despejar cualquier sombra de duda. Y lo ha hecho con voz firme: la normativa vigente no ha sufrido modificación alguna. Así lo ha reiterado el director general de Deporte, Sergio Aguilera, quien ha querido zanjar la polémica con una invitación directa a la transparencia.
“Estoy a disposición de la persona firmante de la carta”
Aguilera ha ofrecido su colaboración para esclarecer los hechos que han generado confusión. “Me pongo a la entera disposición de la persona firmante de la carta dirigida a diferentes medios de comunicación para que se ponga en contacto conmigo y podamos identificar a la persona que le atendió en las instalaciones del polideportivo Guillermo Molina”, ha afirmado. Su objetivo: verificar la conversación y, si procede, adoptar las medidas necesarias.
Normativa clara, sin cambios desde 2005
El Instituto Ceutí de Deportes (ICD) recuerda que el reglamento aprobado en el BOCCE número 4406, de 8 de marzo de 2005, sigue vigente. Este establece que:
- Es obligatorio el uso de gorro de natación y zapatillas sin hebillas
- Se recomienda el bañador de una sola pieza para mujeres
- Se desaconsejan los modelos tipo bermuda para hombres
- Se permite el uso de burkini siempre que esté homologado
Desde el ICD se insiste en que los criterios del reglamento responden exclusivamente a cuestiones de higiene y seguridad. “No tienen relación alguna con motivos estéticos, políticos o religiosos”, subraya el comunicado, que también lamenta la difusión de insinuaciones “sin pruebas” en redes sociales.
Ceuta, ejemplo de convivencia
La institución ha recordado que Ceuta se caracteriza por su diversidad cultural y religiosa, y ha reiterado su compromiso con un entorno inclusivo y libre de discriminación. En caso de que algún usuario encuentre impedimentos para acceder a las piscinas con un bañador homologado, se insta a identificar al personal responsable y comunicar la incidencia de inmediato.
Aguilera y el ICD coinciden en un mensaje final: la colaboración ciudadana es clave para mantener un clima de respeto y confianza en las instalaciones deportivas. “Este tipo de rumores infundados solo crean confusión y afectan negativamente a la convivencia”, concluyen.
