Lunes. 23.04.2018 |
El Tiempo
Opinión

Es ya de lo más común en la ciudad ver como casi a diario se le encomiendan todo tipo de labores a la empresa pública TRAGSA, este tipo de encomiendas, tiene su cabida en el derecho administrativo y es utilizado en más de una ocasión para agilizar la ejecución de proyectos sin mediar licitación, en cuyo caso se demorarían generando el pertinente perjuicio.

Charles Dickens retrató como nadie a la sociedad inglesa de la época victoriana. Su obra es una denuncia constante de las condiciones de vida en el Londres de la revolución industrial, una metrópoli que era capital del mundo, pero en la que, al mismo tiempo, muchos eran golpeados con saña por el hambre y la miseria.

Sócrates, ese gran pensador griego fue capaz de establecer con claridad, hace miles de años, que el problema moral es también político, porque la persona llamada a cumplir el mandato de la justicia sólo podrá hacerlo si sus acciones están apegadas a la moral, honestidad y responsabilidad.

TRACE podría ser la guinda del pastel de TRACSA, engullirla, sólo es cuestión de tiempo. Las recientes declaraciones del consejero de Fomento, Néstor García, donde dice: “con TRAGSA las cosas van estupendamente, mientras que con las licitaciones no se puede avanzar” han puesto de manifiesto que la operación TRACE continúa en la mesa de nuestro amado Presidente.

Alguien que fumaba demasiado, ante los reproches de sus amigos siempre les respondía: "Leo las advertencias de las cajetillas, sé que nos dicen que el tabaco mata, pero mira a los hombres de la antigüedad, ninguno fumaba y ahora todos están muertos". Y con ese discurso vivía hasta que un día en una revisión el médico le dijo: "Tiene usted dos manchas en los pulmones. Tenemos que hacerle pruebas, podría ser cáncer". Después de eso no volvió a tocar un cigarrillo.

El feminismo es un charco bastante incómodo sobre el que a menudo la gente piensa si opinar o no. De hecho personas cercanas me han aconsejado no hacerlo, hasta tal punto llega el miedo a expresar una opinión. Y la razón para esa duda está en la corrección política y en la estigmatización ideológica que ciertos grupos cuelgan por no pensar como ellos creen que es correcto pensar. Pero si dejamos que el miedo gane y cedemos a esa tiranía, a ese chantaje social, todos nos volvemos unos hipócritas, como creo que está ocurriendo ahora con muchos que se suman a ese carro. 

Durante todo este tiempo he estado escuchando muchas opiniones sobre mi responsabilidad a la hora de secundar o no la huelga feminista. Al ser la máxima responsable de un colegio de Ceuta era inevitable que me pudieran poner servicios mínimos, pero finalmente nos dan a los directores y directoras la posibilidad de delegar durante el 8 de marzo nuestras funciones.

El PSOE seguirá dejando en evidencia las políticas que desarrolla el sr. Vivas. Una buena forma es ir anotando las deficiencias, las carencias que el PSOE se viene encontrando en las visitas que está realizando a las distintas barriadas de la ciudad. El grupo socialista se prepara para el momento en que se tengan que corregir las enormes carencias en infraestructuras y, con ello, la increíble brecha social provocada entre vecinos de una misma ciudad.

Desde hace un par de semanas, todos los partidos políticos de nuestra ciudad se han puesto a preparar su estrategia electoral para los próximos comicios. Unas elecciones locales que se presentan con un tono diferente al que se iba produciendo estos últimos años en nuestra querida ciudad.

Hay muchas maneras de formar parte de los parias de la sociedad, de aquellos grupos que no existen, que no tienen poder o influencia suficiente para ser tenidos en cuenta. Y esto es así porque en esta época de etiquetas en que vivimos nos encontramos con dos fenómenos que cada vez se perdonan menos. El primero es el de no tomar partido por una postura definida de antemano, no ser de la opción A o de la B. El segundo, pero no menos imperdonable, es no pensar como dicta la corriente políticamente correcta imperante.

El Ayuntamiento de Ceuta dio un paso atrás el día que dejó en solitario a la Agencia Tributaria para valorar si los envíos postales que llegan a Ceuta a través de Correos, tienen valor comercial o no.

Y una vez más estaré en la Marcha por la Dignidad a pesar de que el juzgado de Ceuta haya archivo el caso sobre las muertes del Tarajal. Estuve desde el primer momento y la resolución judicial, la cual respeto aunque no comparta, no ha hecho que deje de pensar que ese día hubo una vulneración clara de los derechos humanos y que se dispararon contra unas personas por cometer el único delito de nadar para poder buscar una vida mejor, no sabemos si producto de una guerra o cualquier otro asunto que te otorgue la condición de persona refugiada, a la que tenemos obligación y deber de acoger. 

En derecho penal hay una definición de delito en el que se determina que este es la acción u omisión típica, antijurídica, culpable y conminada con una pena. Bien. Esta es la definición que se da al delito, es decir, que la acción u omisión esté tipificada, que sea antijurídica, culpable y que esté castigada con una pena.

La muerte de dos mujeres marroquíes, aplastadas por una multitud mientras esperaban un papel con un número que les permitía realizar el porteo del día de mercancías desde España a Marruecos, es un hecho impactante que los ceutíes hemos contemplado, una vez más, desde el otro lado del cristal.