El Gobierno, en busca de la "fórmula adecuada" para las Brigadas Verdes

Trabajadores de las Brigadas Verdes / Archivo

El Ejecutivo ceutí reconoce que sigue sin definir el encaje específico de los trabajadores de las Brigadas Verdes dentro del organigrama municipal

Las Brigadas Verdes siguen sin un lugar claro dentro de la estructura municipal. Tras un año de anuncios y acuerdos, el Gobierno de Ceuta continúa buscando "la fórmula adecuada" para integrar a los trabajadores del colectivo, mientras estos siguen denunciando el incumplimiento de los compromisos adquiridos.

Aunque desde el pasado 28 de marzo el servicio ya cuenta con un nuevo convenio, tras adherirse al nacional de Jardinería, aún no se ha definido qué empresa o sociedad municipal los acogerá. En diciembre se apuntaba a que la subrogación sería efectiva durante el primer semestre de 2025, pero esa hoja de ruta sigue sin materializarse.

El portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, ha confirmado que se han superado ciertos trámites, como la adhesión al convenio nacional de jardinería y la adecuación de los estatutos, pero sigue sin cerrarse el encaje del colectivo en el entramado público. El Ejecutivo valora que se incorporen "en aquellas funciones similares a las que ya realizan", pero no concreta si será dentro de sociedades ya existentes o en una de nueva creación.

Lo que sí se descarta es su integración en Servilimpce. Según ha recordado Ramírez, las funciones que desarrollan las Brigadas Verdes "no tienen cabida" en la sociedad encargada de la limpieza viaria y recogida de residuos urbanos.

La otra vía que contempla el Gobierno es que, en caso de un nuevo contrato o encargo directo a una empresa para realizar los trabajos que venían haciendo las Brigadas, esta debería asumir la subrogación del personal. Esa opción es ahora legalmente viable tras los cambios normativos recientes.

Desde el Ejecutivo se insiste en que el colectivo está siendo informado de cada paso, y que la voluntad sigue siendo la misma: estabilizar su situación laboral en el ámbito de la Administración. Sin embargo, después de meses de declaraciones, los trabajadores siguen sin destino claro y temen que las promesas vuelvan a quedar en papel mojado.