La Ciudad confía en poder sacar a licitación la construcción de la nueva capilla de la Virgen del Carmen en La Almadraba en cuestión de semanas. El proyecto, enquistado desde hace años por los condicionantes técnicos exigidos por el Ministerio de Transportes, avanza con paso firme a la espera de la aprobación definitiva de la modificación de la línea límite de edificabilidad.
El portavoz del Gobierno local, Alejandro Ramírez, puntualizaba los últimos movimientos en torno a la iniciativa. “Como sabéis, ya se publicó en el Boletín Oficial del Estado la resolución provisional sobre la línea de edificabilidad”, recordó el portavoz en rueda de prensa, en alusión al anuncio difundido el pasado 27 de marzo por el Ministerio. La medida afecta al tramo de la carretera nacional 352 comprendido entre los puntos kilométricos 0+000 y 3+284, una modificación imprescindible para que el Ejecutivo local pueda licitar y adjudicar la obra.
El procedimiento, aprobado inicialmente el 10 de marzo, se encuentra ahora en periodo de exposición pública durante 30 días hábiles. “Calculamos que será un mes y medio largo, teniendo en cuenta los festivos”, puntualizaba Ramírez.
Además, la tramitación requiere tres informes técnicos: uno de la propia Ciudad, ya remitido con resultado favorable, y otros dos del Ministerio de Agenda Urbana y del departamento competente en materia de medio ambiente. Ambos disponen de un plazo de dos meses para responder.
Mientras se resuelve este trámite, los servicios técnicos de la Ciudad trabajan ya en la actualización del proyecto de ejecución. “Llevan semanas con ello. La idea es presentar pronto cómo quedará la actuación en su conjunto”, indicaba el portavoz del Ejecutivo.
Ramírez subrayó la voluntad del Gobierno por avanzar “con muchas ganas”, aunque ha reconocido que los tiempos dependen de la aprobación definitiva del Ministerio. “Esperamos que no haya incidencias y que en un mes podamos contar con esa modificación”.
El proyecto cuenta con financiación reservada en el Plan de Inversiones desde hace años, por lo que no se prevén trabas presupuestarias una vez concluya la fase técnica. “Lo importante es adjudicar sin tropiezos y que los trabajos arranquen cuanto antes”, concluyó.