Los vecinos de los barrios del Sarchal y la Falda del Hacho viven, por segunda noche consecutiva, un apagón en el alumbrado público que los deja completamente a oscuras una vez se apagan las luces de los hogares. A pesar de que las viviendas cuentan con suministro eléctrico, lo que descarta problemas relacionados con la central generadora de ENDESA, las calles permanecen sumidas en la penumbra debido a un fallo en la instalación municipal de iluminación.
La repetición del apagón ha desatado la indignación de los vecinos, quienes lamentan la falta de acción por parte de los responsables para reparar el sistema de alumbrado. La situación no solo genera incomodidad, sino también un notable incremento en la inseguridad, a medida que el paso de las horas convierte a ambas barriadas en áreas oscuras y vulnerables.
Mientras los ciudadanos demandan una solución urgente, el problema sigue sin resolverse, afectando la calidad de vida de los habitantes de la zona y encendiendo el debate sobre la importancia de un mantenimiento eficaz de los sistemas de alumbrado público.
