Servilimpce al borde del colapso: Los trabajadores piensan en huelga tras suspenderse la reunión para el convenio

El motivo aducido para la suspensión es una indisposición del gerente, que, sin embargo, carece de autoridad para negociar, motivo que lleva a los sindicatos a pedir que se mantenga el encuentro previsto para el jueves y que la Ciudad mande a una persona con potestad para dar el visto bueno o rechazar directamente sus exigencias

 

 Un operario de Servilimpce.
photo_camera Un operario de Servilimpce.

La deriva en Servilimpce apunta ya a colapso. La suspensión de la reunión para negociar el convenio prevista para este jueves empieza a colmar el vaso de la paciencia de la plantilla. Así lo transmiten a este medio representantes sindicales que ya hablan abiertamente de presentar un conflicto colectivo y acudir a la huelga.

Tal y como reveló este medio el pasado fin de semana, la negociación del nuevo marco laboral en la empresa pública de limpieza viaria lleva tiempo encallada. El motivo, que el gerente, Luis de la Barrera, no goza de autoridad para dar el visto bueno o rechazar las propuestas que hacen los representantes de los trabajadores. "El viene con su buena voluntad, dice que sí, pero luego tiene que trasladar lo que pedimos y siempre vuelve con un no como respuesta", lamentan las fuentes consultadas.

A la vista de que este modus operandi se venía repitiendo reunión tras reunión, los sindicatos habían pedido que al encuentro programado para este jueves pudiera acudir algún representante de la Ciudad que sí estuviera autorizado a negociar las condiciones del convenio. Por contra, la plantilla se ha encontrado con un anuncio de suspensión de la cita aduciendo a una indisposición del gerente.

Esto ha crispado los ánimos aún más en el seno de Servilimpce. "La gente ya está muy quemada, esto no puede seguir así", advierten fuentes sindicales, que ya se plantean medidas a mayores.

Hablan en concreto de la posibilidad de presentar un conflicto colectivo para seguidamente acudir a la huelga. Un extremo que llegaría como resultado del cúmulo de problemas que viene arrastrando la sociedad municipal desde su creación. Entre ellos, la pervivencia de los viejos vicios de la anterior concesionaria, Trace, la desautorización constante a de la Barrera, pasando por el hecho de que altos cargos apenas acudan a su puesto de trabajo o que haya una importante tasa de absentismo, con un porcentaje importante de la plantilla de baja.