El Ceuta B afronta este sábado en el José Martínez Pirri su primer compromiso en casa en el Grupo 10 de Tercera RFEF. El rival será el Atlético Onubense, en un duelo que llega apenas una semana después del mal debut en Pozoblanco, donde los de David Álvarez ‘Polaco’ cayeron por 3-0 en un partido encarrilado por los cordobeses antes del descanso.
El técnico ha reconocido que la derrota ha dolido especialmente por las expectativas con las que arrancaba el filial: “Teníamos muchas ganas de empezar, mucha ilusión, y es verdad que fue un partido complicado”. Desde el mismo sábado el equipo ha vuelto a trabajar con la mente puesta en la reacción: “Deseando que llegue el sábado porque pedimos de competir, de volver a medirnos otra vez contra un rival, y con mucha ilusión de volver a hacer las cosas bien y conseguir los primeros tres puntos”.
Polaco señaló que lo que más le preocupó en el estreno fue la falta de carácter en algunos tramos. Había avisado a sus jugadores de que la personalidad sería clave, algo que no terminó de aparecer en Pozoblanco. “Es verdad que en muchos momentos estuvimos bien… quizás quisimos correr demasiado, tuvimos muchísima prisa y eso nos precipitó”, ha reconocido.
El técnico del filial insiste en que la derrota debe servir de aprendizaje. “Siempre se trabaja mejor desde la victoria, pero desde la derrota nos hace ver que tenemos que ser nosotros”, subrayó, recordando que la categoría es muy exigente y que la única manera de competir será hacerlo fieles a sus valores e identidad.
Durante la semana, el mensaje a los jugadores ha sido claro: tranquilidad y disfrute. Polaco ha confesado que lo que más le pesó del estreno fue ver a un equipo temeroso: “No disfrutaron, se les vio que estaban un poco con temor y no podemos. Tenemos que ser un equipo atrevido, valiente, que defiende adelante, que juega mucho en campo contrario… El primero que lo pasa mal soy yo porque quiero que disfruten, que salgan, que compitan, que vayan a una intensidad alta y que eso es el camino”.
Junto al técnico, también habló el jugador Adrián Rueda, que transmitió la ambición del vestuario: “Con muchísima ilusión y muchas ganas de que llegue ya el próximo partido para ir por esos tres puntos y ir con todo”. El futbolista ha reconocido que en Pozoblanco faltó intensidad y juego con balón, pero confía en que el equipo se redima en el Pirri: “Nos faltó ese plus que teníamos en la primera temporada de que íbamos con todo. Pero bueno, a ver este sábado que vamos con todo y que vamos a por los tres puntos”.
El filial caballa tendrá así la oportunidad de mostrar su verdadera cara en el Pirri y enganchar a la afición con una victoria en casa.