Adiós a Andy Escudero y una salida casi hecha con Manu Vallejo

El Ceuta vive horas de cambios: Andy Escudero se despide con el reconocimiento de José Juan Romero y Manu Vallejo podría ser el siguiente en abandonar el Murube

Andy Escudero
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La AD Ceuta FC está viviendo una semana de esas en las que el vestuario se mueve más que el marcador. Las salidas se encadenan y el club ajusta piezas en plena temporada. La primera en hacerse oficial fue la de Samu Obeng, que ya ha puesto rumbo al Albacete. Y ahora, el siguiente nombre propio es el de Andy Escudero, cuya marcha ya está confirmada.

José Juan Romero lo explicó sin excusas y con un punto de emoción. No quiso que la despedida de Andy pasara como un trámite más. Al contrario: se detuvo para agradecerle públicamente su compromiso y su peso en el proyecto. “No ha recibido esta temporada lo que ha merecido”, admitió, asumiendo su parte de responsabilidad. No es habitual escuchar a un entrenador hablar así, pero Romero lo hizo con naturalidad.

El técnico recordó que Andy fue “absolutamente vital en el ascenso del año pasado”, una frase que resume bien lo que significó para el equipo en uno de sus momentos más felices. Y más allá del rendimiento, quiso destacar algo que no aparece en las estadísticas: su actitud. “Ha sido espectacular con el cuerpo técnico, con sus compañeros y con el club, incluso en el proceso de salida”. Un mensaje claro para la afición: Andy se va dejando una huella limpia. “Ceuta debe agradecerle mucho lo que ha hecho por este escudo”, añadió antes de desearle suerte.

Pero el capítulo de movimientos no termina ahí. Manu Vallejo podría ser el siguiente en hacer las maletas. No hay anuncio oficial, pero José Juan fue transparente: tanto él como el club ven su salida como algo prácticamente decidido. Falta el sello, poco más.

Con Samu ya en Albacete, Andy despidiéndose y Manu en la rampa de salida, el Ceuta entra en una fase de reajuste que marcará las próximas semanas. Son decisiones que forman parte del fútbol, sí, pero que también cambian el pulso del vestuario y de la afición. Y en medio de todo, quedan las despedidas que importan, como la de Andy, que se marcha con el reconocimiento de su entrenador y el aplauso de quienes no olvidan lo que aportó cuando más falta hacía.