Vamos a terminar aprendiéndonos el nombre de la borrasca que se resiste a abandonar Ceuta: Ingrid. Ya la pasada madrugada dejó algún que otro susto y esta noche vuelve a hacer notar su presencia.
Los efectivos del SEIS han tenido que intervenir en la calle Independencia por el desprendimiento de una persiana, evitando que cayera a la vía pública. Todo ocurría bajo un auténtico diluvio que está anegando los accesos al paso fronterizo del Tarajal y convirtiendo la parada de taxis y autobuses en una piscina.
La misma zona ya sufrió una pequeña inundación durante la madrugada anterior, provocada por la intensidad de la lluvia, que los imbornales no pudieron absorber, llegando incluso a levantar algunas arquetas.
El problema es que, según la Agencia Estatal de Meteorología, la lluvia persistente —e incluso intensa— no dará tregua hasta, al menos, la próxima madrugada. Ingrid seguirá poniendo a prueba durante las próximas horas el sistema de alcantarillado de Ceuta.