Lleva lloviendo tantos días seguidos que en Ceuta ya nadie mira el cielo: basta con escuchar cómo golpea el agua en las persianas para saber que el temporal sigue ahí, sin intención de aflojar. A 6 de febrero, y descontando un único día seco del mes, ya han caído más de 210 litros por metro cuadrado. Y lo que viene no apunta a descanso.
La lluvia ha empapado tanto el terreno que muchos árboles han perdido su agarre. En el monte ya se cuentan por decenas los que han cedido, y en el casco urbano también ha habido desplomes. Las fachadas y cubiertas que no han tenido ni un respiro para secarse vuelven a estar en el punto débil del mapa.
AEMET amplía el aviso amarillo por viento para mañana sábado, 7 de febrero. Un aviso que se quedará activo todo el día y que llega acompañado de un menú completo de fenómenos adversos.
El último parte de la AEMET detalla que el sábado llegará cargado de avisos: lluvias con acumulados de 15 mm en una hora y 40 mm en 12 horas, todos ellos con nivel de peligro bajo y una probabilidad estimada entre el 40% y el 70%. El viento volverá a ser protagonista, con rachas máximas de 80 km/h desde las ocho de la mañana y hasta el final del día, acompañado de tormentas en la franja de tarde. En la costa, el aviso se mantiene por viento del Oeste o Suroeste de 50 a 61 km/h y una mar combinada de 3 a 4 metros a la salida del Estrecho, un escenario que confirma que la jornada será complicada en tierra y mar.
El mensaje de los servicios de emergencia es claro: prudencia. Especialmente en desplazamientos, zonas costeras y actividades al aire libre. También recomiendan asegurar cualquier objeto que pueda salir volando, porque con el viento previsto basta un descuido para que una maceta, una tapa de contenedor o un toldo se conviertan en un problema.
Mientras tanto, la ciudad sigue mirando de reojo al monte, a los árboles que ya no aguantan y a un suelo que no absorbe más. Llover sobre mojado nunca fue tan literal.