El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha reclamado este lunes la celebración de referéndums en barrios, pueblos y a nivel nacional para consultar directamente a la ciudadanía sobre la presencia de inmigrantes ilegales en España. La propuesta fue anunciada durante una comparecencia ante los medios en la sede nacional del partido en Madrid.
El líder de la formación ha afirmado que “uno de cada siete españoles está a favor de las deportaciones masivas” y ha asegurado que Vox es el único partido político que se opone a cualquier regularización masiva de personas en situación administrativa irregular.
Durante su intervención, Abascal ha criticado con dureza al Gobierno y ha apuntado directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su gestión de la seguridad. “Ha tardado 15 días en pronunciarse sobre la violación de una menor en Alcalá de Henares, y cuando lo ha hecho ha sido para culpar a Vox”, ha denunciado.
Acusaciones al bipartidismo y propuesta de consultas populares
En su discurso, Abascal ha responsabilizado tanto al Gobierno actual como al conjunto de los partidos tradicionales de promover lo que califica como una política migratoria masiva. Según dijo, esta estrategia es acordada “en Bruselas” por PSOE y PP, y aplicada en España, “a menudo también por el Partido Popular en regiones donde gobierna”.
En ese contexto, el dirigente de Vox ha pedido la convocatoria de consultas ciudadanas para conocer la opinión de los españoles:
“Que pregunten en los barrios si quieren centros de MENA; en los pueblos, si quieren centros de inmigrantes ilegales; y que pregunten a la Nación si queremos expulsar a quien entra ilegal en nuestro suelo”.
Vox también ha reiterado su rechazo a las propuestas de otros partidos sobre regularizaciones. Abascal ha mencionado que el Partido Popular “votó a favor de regularizar a 500.000 personas”, que el PSOE busca regularizar “a 800.000”, y que Podemos “quiere dar papeles a todos”.
Defensa de su línea discursiva pese a críticas
A lo largo de su comparecencia, Abascal ha insistido en que Vox no modificará su postura, pese a las críticas del Ejecutivo o de otras formaciones. “Vamos a seguir defendiendo nuestro mensaje de deportaciones, tanto de quienes están en situación irregular como de aquellos que, estando en situación legal, convierten la delincuencia en su forma de vida”, ha asegurado.
También ha advertido de que la formación impulsará medidas legislativas para castigar a las mafias que trafican con personas, así como a “las ONG que colaboran” con estas redes y a los “políticos que lo permiten”.