Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Guardia Civil, han desarticulado un grupo criminal especializado en estafas a través de anuncios falsos de viviendas. La red, con una estructura piramidal y reparto de funciones, operaba en varios escalones para dificultar la acción policial. El balance: 17 detenidos y la recuperación de nueve motos de agua, una bicicleta profesional y un piano, todo valorado en más de 300.000 euros.
El fraude: del alquiler ficticio a la venta exprés
La investigación arrancó tras detectar anuncios en portales inmobiliarios con viviendas inexistentes a precios irrisorios. El primer contacto se realizaba mediante teléfonos de prepago adquiridos en locutorios por los miembros de la base. Una segunda célula se encargaba de captar a las víctimas, solicitándoles su documentación personal para formalizar el contrato.
Con esos datos, el tercer escalón solicitaba créditos financieros a nombre de los perjudicados, que terminaban asumiendo la deuda mientras la red adquiría motos de agua y otros artículos de lujo. Para el transporte, recurrían a autónomos que trasladaban los vehículos hasta polígonos industriales, evitando vincularse con las operaciones.
Finalmente, otra célula liquidaba el material en plataformas online, a precios muy por debajo del mercado, generando una alta demanda y ventas rápidas.
Más allá de las motos de agua
Aunque su objetivo principal eran los vehículos náuticos, la trama amplió su actividad a bicicletas de gama alta, instrumentos musicales y equipos de imagen y sonido. “El modus operandi estaba tan perfeccionado que mantenían ocultas sus identidades en todo momento”, señalan fuentes policiales.
Los detenidos están acusados de pertenencia a grupo criminal, estafa, usurpación del estado civil, falsedad documental, receptación y apropiación indebida. Todos han pasado ya a disposición judicial.