La sesión plenaria ordinaria del mes de noviembre puso sobre la mesa una de las preocupaciones que más se repiten en los centros educativos ceutíes: la salud mental de menores y adolescentes. El Grupo Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDC) llevó a debate la creación de un servicio de atención psicológica específico para estas edades, una propuesta que obtuvo el respaldo unánime de la oposición y la aceptación condicionada del Gobierno.
“Los orientadores no dan abasto”
La diputada Nadia Mohamed fue la encargada de defender una iniciativa que, según expuso, responde a una realidad “mucho más compleja de lo que parece”. Mohamed subrayó que Ceuta está muy lejos de las recomendaciones internacionales en materia de orientación educativa: “La UNESCO y la ONU hablan de un orientador por cada 250 alumnos. En Ceuta hay centros con uno por cada 700 u 800, cuando no supera el millar.”
Para MDC, esta falta de personal convierte el sistema en un muro imposible de escalar. “No dan abasto”, insistió Mohamed, quien describió situaciones diarias que incluyen autolesiones, ansiedad, acoso escolar, trastornos de alimentación, adicciones o ideación suicida, problemas que ya “han colapsado los servicios educativos de orientación”.
Citó además datos del Sindicato Independiente de Enseñanza, que señala como principales patologías detectadas el TDAH, la ansiedad y las autolesiones. “La declaración de intenciones no sirve. Sirve hacer, ejecutar”, remarcó la diputada.
La propuesta de MDC solicita que el servicio incluya atención individual y grupal, programas de prevención y detección, intervención socioeducativa con las familias y coordinación estable con centros y servicios sociales.
PSOE y Ceuta Ya! apoyan la propuesta, pero piden concreción
El portavoz socialista, Sebastián Guerrero, anunció su apoyo sin matices: “Voto favorable de nuestra formación.”
Desde Ceuta Ya!, la diputada Julia Ferreras también se sumó al sí, aunque pidió aclaraciones sobre el modelo planteado. Consideró que la iniciativa mezcla ámbitos distintos —psicología educativa y psicología clínica— y reclamó saber si MDC apuesta por un servicio multidisciplinar capaz de diagnosticar, tratar y acompañar a las familias.
Ferreras recordó que la ciudad tiene pendiente desde hace años la creación del Centro de Atención Psicosocial, aprobado por el Pleno y sin desarrollo por parte del Gobierno. “Ese centro podría albergar un área específica de atención infantojuvenil. Mientras no se ponga en marcha, al menos avancemos con algo acotado”, señaló.
El Gobierno defiende sus avances y promete integrar la idea en el Plan de Salud Mental
La consejera Nabila Benzina respondió expresando la “sensibilidad” del Ejecutivo hacia el bienestar emocional de los menores. Aseguró que la Ciudad ya trabaja en diversas líneas y que el futuro Plan Autonómico de Prevención del Suicidio, “en su fase final”, incorporará actuaciones específicas.
Benzina enumeró las acciones desarrolladas en centros educativos: proyectos de normalización emocional en primaria, actividades teatrales y cuentos, el programa estatal “Descubre, no bloquees tu salud mental”, la formación en FP y universidad, y la intervención de la UCA en los institutos en materia de adicciones y redes sociales.
La consejera también destacó que Ceuta se ha adherido recientemente a la Red Europea de Ciudades por la Salud Mental, lo que —dijo— permitirá alinear políticas locales con estándares europeos.
Sobre la propuesta de MDC, Benzina concluyó: “Hay que definirla y desgranarla bien para ver su encaje. Lo que falte, lo haremos y lo incluiremos en el Plan de Salud Mental.” El Gobierno votó finalmente a favor.
Cruce de datos sobre pobreza y encuestas
La sesión derivó momentáneamente hacia otro debate cuando Mohamed reprochó a la consejera que cuestione la validez de los datos estatales sobre pobreza mientras los utiliza ante el Gobierno central. Benzina defendió que las estadísticas nacionales “no reflejan la singularidad socioeconómica de Ceuta” y anunció que la Ciudad ya dispone de un estudio propio cuyos resultados presentará próximamente.
MDC insiste: “Hay que ejecutar, no estudiar”
En su réplica, Nadia Mohamed reiteró la necesidad de reforzar primero el número de orientadores: “Si la base falla, todo lo demás falla.” Reafirmó la apuesta por un equipo multidisciplinar que pueda intervenir más allá del diagnóstico y que incluya acompañamiento a las familias. “No todos somos técnicos. Las familias necesitan herramientas para saber qué hacer.”
La diputada reclamó rapidez. “La sociedad avanza vertiginosamente. No podemos permitirnos empezar ahora a estudiar cómo abordar la salud mental.”
Un consenso político poco habitual
La propuesta salió adelante con apoyo generalizado y el compromiso del Gobierno de integrarla en su estrategia municipal. Aunque el camino práctico aún no se ha definido, el Pleno coincidió en el fondo: Ceuta necesita reforzar de manera urgente la atención psicológica a menores y adolescentes.