La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, ha cargado con dureza contra la carta remitida por la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, a la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Un escrito en el que la responsable autonómica denunciaba la situación de “vulnerabilidad” de las mujeres de la Guardia Civil frente al acoso sexual. Pérez no solo ha expresado su desacuerdo con el contenido, sino que ha acusado directamente a la consejera de incurrir en un ejercicio de oportunismo político.
“Me sorprendió, y me sorprendió en negativo”, ha reconocido la delegada. La socialista asegura haber trasladado su malestar personalmente tanto a Benzina como al presidente de la Ciudad, Juan Vivas.
Desde Delegación no esconden su incomodidad con la insinuación de que podrían existir casos de acoso sexual en el seno de la Comandancia de Ceuta. “No existe ni una sola denuncia”, ha recalcado Pérez, que considera que la carta “no viene a cuento, está fuera de lugar”.
La delegada ha defendido la labor de los equipos implicados en la lucha contra la violencia de género. “Si hubiera tenido conocimiento de lo más mínimo, se habría actuado”, ha garantizado, para después insistir en que “Delegación cuenta con mecanismos suficientes para poner a los presuntos culpables donde tengan que estar”.
Pérez ha cuestionado también los tiempos elegidos por la consejera para hacer pública la misiva. “¿Por qué ha esperado casi tres meses para trasladar algo que, según ella, es tan grave? ¿Es que en marzo no era políticamente oportuno y ahora sí?”, se ha preguntado.
La delegada ha cerrado su intervención con una recomendación directa a Benzina: “Centremos los esfuerzos en lo que importa: poner en marcha el centro de crisis que sigue sin ver la luz, activar el plan de igualdad, convocar la sectorial de la mujer… y dejemos que cada institución haga su trabajo”.
