Sesión de Control al Gobierno

Dragado del Foso Real en Ceuta: choque entre PSOE y Gobierno por el “fracaso” de la obra

El PSOE acusa al Ejecutivo de dejar el dragado del Foso Real en un “fracaso” y de ocultar la falta de resultados, mientras el Gobierno replica que la obra es compleja, niega el desastre y promete retomar los trabajos con una nueva estrategia

 

DRaga

El PSOE volvió a poner este martes el foco en el Foso Real. Lo hizo en la sesión de control del Pleno, donde los socialistas calificaron el dragado como un “fracaso” que no ha resuelto —dicen— ni la navegabilidad ni la seguridad de una infraestructura que consideran esencial para la ciudad.

El portavoz socialista, Sebastián Guerrero, recordó que el Foso no es solo una postal histórica: también es turismo, economía y seguridad marítima. Y reprochó al Gobierno que desoyera las advertencias de profesionales del sector sobre la maquinaria y el método elegidos. Para él, el desenlace era previsible.

Guerrero insistió en que, pese a las promesas del consejero de Medio Ambiente, los trabajos se quedaron en poco más que un intento: apenas se retiró una parte mínima del material previsto y la maquinaria acabó fuera del agua. “No solo no se ha solucionado el problema, sino que se ha agravado”, lamentó. Recordó además que el PSOE ya pidió explicaciones en septiembre sobre el coste del dragado parcial y los planes futuros, sin obtener respuestas concretas.

El socialista lanzó una batería de preguntas: si existe una evaluación oficial, por qué se pararon las obras, qué medidas de seguridad se aplicaron, si ha habido incidentes, si se ha consultado a los sectores afectados y qué estudios técnicos se manejan para evitar otro tropiezo. También pidió números: presupuesto, pagos realizados y posibles sobrecostes.

El Gobierno defiende su gestión

El consejero de Medio Ambiente, Alejandro Ramírez, rechazó hablar de “fracaso”, aunque admitió que no se alcanzó el volumen previsto. Explicó que el proyecto buscaba tres objetivos: mejorar la navegabilidad, proteger el valor patrimonial y reforzar el atractivo turístico del Foso.

Según Ramírez, los estudios previos apuntaban a un fondo blando, pero la realidad fue otra: materiales más duros y un lecho rocoso continuo que impidió llegar a la profundidad deseada. Eso obligó a parar y replantear. En total, se extrajeron unos 1.200 metros cúbicos, alrededor del 11% del volumen proyectado.

El consejero aseguró que existe un informe técnico, fechado en septiembre de 2025, que detalla lo ocurrido y justifica la paralización. La siguiente fase, dijo, se centrará en intervenciones manuales con buzos en los puntos más complicados.

Sobre la seguridad, afirmó que, tras retirar la maquinaria, el Foso volvió a su estado previo y que no constan accidentes relacionados con la actuación. También señaló que el Gobierno ha mantenido reuniones con los sectores implicados para preparar el siguiente paso.

En cuanto al dinero, Ramírez explicó que el encargo a TRAGSA tiene un presupuesto inicial de 713.000 euros, sin aumentos aprobados. Hasta ahora se han abonado unos 152.000 euros por los trabajos y estudios realizados. El resto dependerá de lo que finalmente se ejecute.

Choque final

Guerrero replicó acusando al consejero de reaccionar solo cuando el PSOE pregunta y de esconder la falta de avances tras informes y porcentajes. “Ha habido silencio, un dragador fallido y riesgos evidentes para la navegación”, dijo. Criticó además que no haya plazos claros para que el Foso esté operativo antes de la temporada de buen tiempo y enlazó este caso con otros proyectos que, a su juicio, muestran una mala gestión del Ejecutivo.

Ramírez cerró el debate recordando que el PSOE ya planteó una interpelación similar en julio de 2025 y que la situación del Foso no ha cambiado sustancialmente. Recalcó la complejidad de intervenir en un espacio protegido, con valor patrimonial y especies en peligro, y adelantó que los trabajos podrían retomarse entre finales de febrero y marzo, cuando pase el periodo de temporales.

El cruce dejó claro que el dragado del Foso sigue siendo un punto de fricción política y un asunto sin fecha definitiva de resolución.