El PSOE se precipita en hostelería: apoyo sindical sin conocer el terreno
Los socialistas se alinean con los sindicatos sin pisar la calle: la hostelería local sigue atrapada entre la burocracia y una normativa desfasada
El respaldo del PSOE de Ceuta a UGT y CCOO en el pulso de la hostelería ignora la otra cara del sector: terrazas sin licencias, ordenanzas bloqueadas y negocios en la cuerda floja.
El PSOE de Ceuta ha decidido ponerse del lado de UGT y CCOO en su pulso con la patronal de hostelería, acusando a los empresarios de bloquear la negociación del convenio colectivo. Hasta ahí, nada nuevo. Lo sorprendente es que este respaldo sindical ignora la situación límite de buena parte de los hosteleros ceutíes, asfixiados por la burocracia, la inseguridad jurídica y una normativa obsoleta.
En un comunicado de prensa, los socialistas expresaban su “respaldo a las reivindicaciones laborales planteadas por los sindicatos del sector del comercio y la hostelería, así como nuestro apoyo a las concentraciones convocadas en defensa de la actualización de los convenios colectivos y la mejora de las condiciones laborales de cientos de trabajadores y trabajadoras en nuestra ciudad”. Lo firmaban el secretario general, Miguel Ángel Pérez Triano, y la responsable de Comercio y Turismo de la Ejecutiva Regional, Blanca Gómez Serra.
Para Pérez Triano, “estos sectores son fundamentales para el desarrollo económico y social de Ceuta, y merecen un marco laboral actualizado, justo y acorde a la realidad del momento. No se puede seguir postergando una negociación colectiva que lleva años paralizada y que mantiene a muchos profesionales en clara desventaja”, subrayaba en su comunicado del viernes.
Además, el líder socialista prometía “actuar con responsabilidad y sentido institucional”, abriendo canales de diálogo con la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios para “buscar acuerdos beneficiosos para todas las partes”. Insistía en que el objetivo del PSOE es “dignificar el empleo, garantizar los derechos laborales y fortalecer los sectores productivos de Ceuta con visión de futuro”.
Pero más allá de la retórica, la realidad del sector apunta a otra dirección. Más de la mitad de las terrazas de Ceuta siguen sin licencia en regla, la ordenanza que debería regularlas permanece bloqueada y decenas de hosteleros denuncian hostigamiento por parte de la administración local. Muchos negocios operan en la incertidumbre o directamente renuncian a abrir terrazas que llevan años reclamando sin éxito.
Mientras tanto, la patronal defiende su propuesta de convenio, que incluye subidas salariales y medidas contra el absentismo, y acusa a los sindicatos de lanzar discursos populistas sin aportar alternativas viables.
En este escenario, sorprende que el PSOE no haya mencionado ni una sola de las trabas que golpean cada día a bares, restaurantes y cafeterías de la ciudad. Mediar exige conocer el terreno. Y, sobre todo, escuchar a quienes ponen las mesas y pagan las nóminas. Si de verdad quieren ser árbitros, tendrán que ensuciarse los zapatos en la acera, no quedarse en el despacho dictando discursos de compromiso. Porque prometer diálogo es fácil. Lo difícil es dar la cara cuando toca repartir responsabilidades, incluso a los que hoy aplauden.