'Voxchorno' plenario: Transfobia, Feijoó seduce a Trump y "el argelino que partió la cara a una chica italiana"

Torrente, "podemitas retenidos en el Sáhara" y la comunidad científica confluyeron en un debate airado, al borde de la trifulca, en el que Ceuta Ya!, MDyC y PSOE confrontaron la propuesta de Vox que buscaba recortar derechos de la comunidad LGTBIQ+ y acabar con derechos humanos

 

 Juan Sergio Redondo gesticulando.
photo_camera Juan Sergio Redondo gesticulando.

Desbocado, surcando el traje marino y corbata color morado 'Joker' -el personaje de cómic- la ola reaccionaria que recorre el mundo desde el otro lado del Atlántico, Juan Sergio Redondo y sus secuaces de la ultraderecha local (Vox) prendieron fuego al debate parlamentario ceutí este jueves. Lo hicieron con una propuesta a todas luces transfóbica y defendida desde un argumentario retrógrado y próximo al neofascismo, en la que se pedía la paralización de cualquier política relacionada con la ideología 'Woke' -la que para él y los suyos supone ir contra el sentido común de "los niños son niños, las niñas niñas y las familias deben ser tradicionales" y para una mayoría implica respetar los derechos de todos- e instar al gobierno central a derogar "el producto legislativo" de esta "ideología", la Ley Trans. Por supuesto, la iniciativa fue rechazada por todos los partidos.

Provocó Redondo una airada respuesta de sus adversarios políticos, rozando la trifulca, especialmente de Ceuta Ya!, MDyC y PSOE, con interrupciones ante las tremendas afirmaciones del portavoz de Vox -habló de un argelino con barba que partió la cara a una chica italiana en un combate de boxeo, de Feijoó intentando llamar la atención de Trump o de "podemitas retenidos en el Sáhara por Marruecos"- que mantenían a Juan Vivas entre la carcajada y la llamada de atención a quienes no respetaban el tiempo de intervención y el turno de palabra.

"El delirio 'Woke' se ha saldado con desastrosas consecuencias en aquellos países que como España han aplicado las políticas derivadas de esta corriente", comenzó diciendo el líder de la extrema derecha, que culpó a PSOE y PP de la aplicación de esta "perniciosa" ideología, que para él "ataca al sentido común, a las familias y muy especialmente a las mujeres y a los niños".

Para él no se trata de otra cosa que de una "imposición sectárea" que ha supuesto "un verdadero atentado contra el desarrollo armónico de nuestros menores" y habló de "procesos agresivos de hormonación y cirugía en muchos casos irreversibles y sin mediar el consentimiento de sus padres". A mayores dijo que estos han llegado a verse privados "de la custodia de sus hijos, saldándose esta intolerable intromisión con la ruptura de muchas familias".

Por supuesto no pudo dejar escapar la oportunidad de hablar de "adoctrinamiento en las aulas", pero es que incluso intentó vestir su argumentación con un halo de cientificismo. El resultado de todo esto es a su parecer, "un borrado total de la mujer, con la eliminación incluso de espacios de intimidad, con riesgo para la seguridad, la dignidad y la intimidad de las menores en sus centros educativos o la marginación de las mujeres en el deporte femenino".

Tocó luego el primero de una serie de palos al Partido Popular por ir anunciando que derogará la Ley Trans, cuando la formación conservadora es para él "una de los grandes promotoras de la ideología en España" y a la vista de que no está tomando medidas concretas en este sentido en las comunidades que gobierna. 

Derechos en peligro: "Lo que divide familias es la falta de empatía"

El primero en responderle fue el portavoz socialista Sebastián Guerrero, que mantuvo la elegancia en una contundente oposición a la diarrea ideológica de Vox. "Lo que propone es peligroso para la convivencia y el progreso social de nuestra sociedad", dijo, recordando lo que ha costado conquistar derechos. 

Un ataque "a la cohesión social" y más directamente "a las mujeres, a la comunidad LGTBIQ+ y a las personas trans". "Estas leyes permiten protegen derechos humanos fundamentales. Garantizan que las personas puedan vivir con dignidad, sin tener que ocultarse por ser quienes son. Su propuesta es una visión retrógrada y excluyente que no tiene cabida en una sociedad democrática", prosiguió Guerrero. 

No quiso perder la oportunidad el socialista de rebatir los argumentos de la extrema derecha, recordando que la legislación vela especialmente por la protección de los menores, no permitiendo que sean sometidos a tratamientos sin vigilancia profesional y consentimiento informado, además de informar y ayudar en el proceso de identidad: "Lejos de ser victimas los menores son los primeros beneficiarios de que estas leyes existan. Lo que divide familias es la falta de empatía, no el marco legal", zanjó.

Preocuparse por los demás: "Mejor ser 'Woke' que facha"

Fátima Hamed, del MDyC, elevó el tono de las contestaciones, devolviéndole el recado que previamente le había dejado Redondo a tenor de la detención de su compañero de partido, Mohamed Ali Duas, por supuesta implicación en el mundo del narcotráfico. Lo hizo refiriéndose a la ya ex compañera de bancada del portavoz de Vox, Teresa López. "Señor Redondo, borrado de la mujer el que hace usted aquí en el Pleno con una de sus compañeras, eso es lo que ustedes pretenden. No voy a entrar en cuestiones internas. Si quiere le sacamos la ristra de las personas condenadas en su partido", espetó la líder de Movimiento por la Dignidad, que no se detuvo ahí: "Ha pasado usted a defenestrar a una de las cabezas visibles de su agrupación. No sé si por ser mujer, por discrepar o por qué", hurgó.

Llamó la atención de Hamed que Redondo y los suyos que se consideran "infinitamente españoles" utilicen el término 'Woke' -"que se pronuncia 'guok' y se lo digo con un inglés básico de la educación pública", puntualizó- y además desconozcan realmente su significado. Le explicó el uso histórico de la expresión, concluyendo con la definición que el diccionario incluyó en el año 2027: "Estar pendiente de los problemas sociales y políticos. Tener preocupación porque unos colectivos son tratados con menos derechos que otros". "Todo lo contrario que ustedes", agregó.

Acabó la diputada localista con un alegato bien armado. "No nos van a encontrar en su línea, en la que pretenden convertir la exclusión, el odio en idioma, la discriminación en bandera. Estamos muy lejos, afortunadamente. Siempre será mejor ser 'Woke' que facha".

Lo que quieren los fans de Torrente, "españoles honrados y trabajadores"

"Yo no quería", afirmó Julia Ferreras, representante de Ceuta Ya!, antes de pulsar el botón de una grabación de audio. En ella se escuchaba a un diputado de Vox en Murcia diciendo que "el arte woke da un cine degenerado que funciona como una bomba fétida que vacía las salas, cierra los cines y clausura la cultura". Este compañero de siglas de Redondo cuenta en esas declaraciones reproducidas al inicio de la réplica de Ferreras, que encuentra una excepción a esos filmes que tanto le desagradan, "las películas de Torrente". "Ese antihéroe simpático que simboliza en forma de caricatura lo que muchos españoles honrados y trabajadores piensan", se oía opinar al hombre.

Con la pelota botando después de reproducir para todo el plenario las opiniones de Vox, la de Ceuta Ya! remató: "Esto es lo que hay detrás de su crítica a lo que llaman la política 'Woke'. La defensa de la zafiedad, del machismo, de la caspa, de la intolerancia, la defensa de la España de Torrente. Ese simpático antihéroe que simboliza lo que piensan los españoles honrados y trabajadores", subrayó con gracia. 

"El ridículo y el bochorno es de juzgado de guardia, lo verdaderamente llamativo es que a la vez que reivindican a un personaje tan repulsivo como Torrente, pretendan engañarnos intentando legitimar toda esta basura tras una supuesta defensa de la comunidad científica", ahondó.

Ahí sacó a pasear a Donald Trump, el recién elegido presidente de los Estados Unidos, con quien se alía Vox y que es un reputado negacionista. "Fue el que dijo que la Covid se curaba bebiendo desinfectante y con luz solar", recordó señalando a los de Redondo, a quienes ve locos por "aplicar el pin parental y entregarle a la iglesia católica el monopolio de la educación". 

El PP, en contra, pero suavecito

La réplica del PP fue la más tibia de todas las escuchadas en la Asamblea. La consejera de Sanidad, Nabila Benzina, se limitó a decir que se encontraba confusa ante la propuesta, por no definir "de forma valiente" lo que es la "ideología 'Woke'".

Luego citó la representante de la Ciudad el "trabajo sin descanso" que realiza su equipo en pro de "los vecinos y los colectivos vulnerables", para "defender sus derechos y deberes". Finalmente, afeó la salida de Vox de los pactos sobre Violencia de Género y encomendó a Redondo a hacer uso de su propio grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados para instar al Gobierno central a derogar la Ley Trans si esa es su voluntad.

Redondo advierte delirantemente del nuevo mundo que se viene: "Están en retroceso"

El segundo turno de palabra de Redondo fue el que acabó por sembrar el caos, subiendo poco a poco el tono hasta gritar y planteando argumentos cada vez más alejados de las buenas maneras, la educación y en última instancia de los valores democráticos. Hizo ademán de contestar a Fátima Hamed -pronunciando mal de paso su apellido- pero embarcado en su cruzada de relacionarla con el narcotráfico cortó su argumentación para "no blanquearla". Solo llegó a pedirle que si en algún momento el llegara a tener algún problema, esta no salga en su defensa. "Sería humillante", dijo sin mucho sentido.

Siguió con Ceuta Ya!, "los adalides de toda esta ideología basura": "Esos de Podemos con los que ustedes se sientan les defienden sus posturas en Madrid, pero ustedes son incapaces de defenderlos cuando los marroquíes los retienen en el Sáhara", continuó.

A Guerrero, del PSOE, lo confundió con Gutiérrez -se entiende que con Juan, el anterior secretario general local- y por lo menos de su partido -"aunque no en Ceuta", puntualizó- dijo es "transparente" en lo que se refiere a aplicación del tipo de medidas relacionadas con derechos humanos que rechaza Vox. "Lo dicen y lo defienden. El 'LGTBI, las leyes trans...Las impulsan con sus socios de la izquierda, pero son claros".

Se adivinaba ahí que estaba por venir un ataque frontal al PP, pero no cabía esperar los términos en los que se llegaría a expresar Redondo, que consiguió soliviantar a la bancada de Ceuta Ya! y a los no adscritos del PSOE. "La ideología 'Woke' se lo voy a explicar a usted. Sí 'Woke', no 'gouk', yo no utilizo eso, si voy a hablar en español hablo en español", comenzó su retahíla -provocando murmullo y risas-, "esa es la denominación con la que se reconoce este movimiento ideológico". "Es la falta de sentido común, es que un chico de Argelia con más barba que yo salga a partirle la cara a una chica italiana que se dedica al boxeo", reiteró en más de media docena de ocasiones, obsesionado con este pasaje de la historia deportiva.

"Entendía que lo tenía claro, que el PP cuando llegara al gobierno iba a derogar esto. No sé si quería congraciarse después de todas las barbaridades que dijo sobre Donald Trump y ahora el señor Feijoó quiere agachar un poco la cabeza no vaya a ser que no se le tenga en cuenta por parte del Partido Republicano de los Estados Unidos, o que Trump lo tenga aislado como a (Úrsula) Von der Leyen y se ha visto en la necesidad de decir, 'yo también, yo también estoy aquí, existo'. Existo y voy a derogar la Ley Trans", teorizó Redondo sobre los motivos que llevan al Partido Popular a publicitar que acabará con esta legislación en cuanto pueda o a "la señora Ayuso a decir que se identifica plenamente con Trump".

El portavoz de Vox tiene claro que esa lucha sí que es suya, que lo que quiere es "la normalidad", "que los niños sean niños, los niñas niñas y las familias tradicionales". Es lo que "ha vivido y aprendido", defiende. Partiendo de esa premisa, se dirigió a Ferreras sugiriendo que en caso de que él se autopercibiera como mujer podría decirle cosas que igual no le gustaban pero se tendría que aguantar y vaticinó el fin próximo de todas las cosas que no le gustan.  

"Son conscientes de que se van a producir estos cambios en la línea del sentido común", profetizó, basándose en la forma de ejercer el poder de Trump en los Estados Unidos, o la de Milei en Argentina, "lo que viene del otro lado del Atlántico" y lo que ya empieza a estar presente en el "entorno hostil" que rodea al viejo mundo: "Solo queda el jardincito de Europa, como dijo el señor Borrell", añadió, con el tono aún más elevado.

Llegó un punto en el que Mohamed y Fidda Mustafa, Ceuta Ya! y no adscrita del PSOE respectivamente acabaron por interrumpir el show de la vergüenza, llamando el autonomista traidor a España a Redondo, que le replicó con el mismo calificativo. Vivas que inicialmente echó un par de carcajadas acabó por detener el debate en un espectáculo poco edificante que quedará en los anales historia de la Asamblea de Ceuta. La propuesta de Vox fue rechazada con los votos en contra del resto de formaciones.